Maru no fue a la FGR de Juárez... pero ni falta hizo
Dos mañaneras sin el caso CIA-Chihuahua

Quizá el anuncio de una solicitud de juicio político, presentada por Morena, modificó el libreto original, o quizá así estuvo planeado desde el inicio, pero el caso es que la gobernadora Maru Campos optó por trasladarse a la sede central de la Fiscalía General de la República, en la Ciudad de México.
Dejó de lado el improvisado citatorio que la requería en las oficinas federales de Juárez y acudió, aunque no precisamente a declarar ni a comparecer “como testigo”, a donde mil reflectores nacionales apuntaban a causa de los traspiés que ha dado la 4T con su intento de poner el caso de Maru en el mismo costal que el de Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa acusado de narcotráfico por Estados Unidos.
Así, Campos Galván atendió sin atender al mismo tiempo en requerimiento de la FGR, mientras que el exfiscal general del Estado, César Jáuregui, sí acudió al llamado como estaba previsto, para que el Ministerio Público Federal no tuviera que batallar.
Mientras la mandataria se encontraba en México, rodeada de panistas que la arroparon, el PAN también dio muestra de organización local con la movilización “ciudadana” en la delegación de Juárez y la subdelegación en Chihuahua de la FGR.
En esos puntos se concentraron aguerridos defensores de la gobernadora y férreos opositores de Morena, quienes ya dieron muestra de no tenerle miedo a los trancazos ni a la confrontación, como antes, el sábado 16 de mayo, lo habían hecho cuando los morenistas quisieron marchar por la capital, como si la plaza no tuviera dueño.
No pasaron a más los incidentes en las manifestaciones, que no fueron exageradas, pero tampoco desnutridas. No hizo falta que Maru acudiera a Juárez, las movilizaciones sirvieron para mantener vigente en Chihuahua el pleito que ha escalado a lo nacional, pero sobre todo enseñar los dientes al morenismo y a la 4T.

***

Por cierto, la gobernadora acudió a la FGR respaldada por la estructura panista: la dirigente estatal Daniela Álvarez, el líder nacional Jorge Romero Herrera con parte del CEN y el exsenador Roberto Gil Zuarth, quien asumió el papel de asesor jurídico. La escena fue montada con una rueda de prensa orientada a no bajarle a la exposición nacional del caso.
La comparecencia nunca ocurrió en los términos planteados por la FGR, como dijimos. En lugar de rendir declaración como testigo, Campos Galván entregó un documento mediante el cual rechazó hacerlo bajo las condiciones establecidas en el oficio ministerial, redactado sobre las rodillas.
Entre los argumentos centrales estuvieron la protección que le otorga el fuero constitucional, las inconsistencias jurídicas del citatorio y la disposición de colaborar institucionalmente con las investigaciones federales sin necesidad de acudir a declarar. O sea, qué necesidad de citatorios mal hechos, si con un oficio, una llamada o un Zoom, puede aportarle toda la información que quiera la FGR.
La gobernadora cumplió así con presentarse ante la autoridad, aunque bajo sus propias reglas y no bajo las condiciones fijadas por la Fiscalía federal. La dependencia terminó recibiendo el escrito mientras en el exterior se acumulaban medios de comunicación y simpatizantes panistas que acudieron a respaldarla.
Con cámaras y micrófonos encima, la gobernadora aprovechó para elevar otra vez el tono político de su mensaje, que había mantenido frío hasta hace unas semanas.
“Hoy me citan de manera tramposa para declarar, mientras a personas con órdenes de aprehensión en Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico les conceden entrevistas amistosas”, lanzó la mandataria. La alusión directa hacia el gobernador sinaloense con licencia fue para evidenciar, otra vez, que Morena intenta equiparar expedientes para desviar la atención de las crisis de seguridad y de los señalamientos que pesan sobre actores cercanos al oficialismo.
“Ellos están cercados por la realidad que vive su estado y por el miedo a lo que viene”, sostuvo Campos. “A mí no me han formulado ninguna acusación formal, pero desde hace semanas buscan la manera de retorcer la ley para perseguirme políticamente”, reclamó.

***

En el mismo orden de ideas de la confrontación jurídica-política, hay dos detalles que llaman la atención de los más fríos analistas, quienes sospechan de que ya quedaron rebasadas todas las vías pacíficas en este conflicto.
El primer detalle es que ya van dos mañaneras seguidas en las que la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, no se refiere al caso Maru-Chihuahua. Casualmente nadie le pregunta ya y ella no hace por mencionarlo. Para algunos es una señal... de que todavía falta lo peor o apenas viene lo bueno.
El segundo detalle es que la solicitud de juicio político no busca encaminar a la gobernadora a un proceso de tipo penal, sino administrativo, orientado a, en términos simples, derrocarla, según el reclamo que presentaron los diputados locales encabezados por el coordinador de Morena en el Congreso del Estado, Cuauhtémoc Estrada.
Pero no hay forma de saberlo y precisarlo con claridad porque el legislador a veces se desaparece y no responde llamadas; tal vez no le explicaron o no ha entendido lo que le dijeron que firmara junto con sus compañeros... y por eso no puede o no quiere explicarlo.

***

No tiene desperdicio la entrevista que sostuvo en días pasados el exgobernador Javier Corral, con Carmen Aristegui. Respondió así como es él, con el hígado, a una pregunta de un colaborador de Carmen.
Afirmó el también periodista que el hoy senador fue recibido en el aeropuerto de Culiacán por el mismo Enrique Inzunza fuertemente escoltado por guardias.
Fiel a su intolerancia y prepotencia, le espetó Corral al colaborador: “¿…como ya no le dio su versión mentirosa, ahora me va a acusar usted a mí de mentir”. Maltrato innecesario en un espacio donde la famosa conductora siempre le ha dado solidaridad, cabida y espacio. Corral siendo Corral.
Pero más allá del exabrupto, el senador se fue de bruces, con manifestaciones directas contra Estados Unidos, olvidando su doble nacionalidad, pasaporte ID, obligaciones tributarias en aquel país (formulario 1040, reporte FBAR) y mucho más. ¿Las estará cumpliendo?
Trascribimos textual.
Carmen Aristegui: ¿Tú estás demeritando, digamos, las acusaciones de Estados Unidos contra Rocha Moya, contra Inzunza y los demás?
Javier Corral: No, pues es que yo no puedo dar por bueno un expediente que ni siquiera conozco. (...) Yo creo que también tenemos que ser muy cuidadosos de no permitir que Estados Unidos, Carmen, se convierta ahora en un ecualizador (...) no solo de la política mexicana, sino del sistema de justicia”.
¿Ecualizador EEUU?. ¿No puedo dar por bueno un expediente? Que dirá Marco Rubio.
Fiel a su estilo doble cara, el siguiente apartado es extraordinario.
Carmen Aristegui: (...) Algunos estarán pensando que te debo preguntar y te pregunto: ¿meterías las manos al fuego por Inzunza?
Javier Corral: Es que yo, Carmen, no es que las pueda meter o no. (...) El concepto que yo tengo de él (...) no me cuadra con lo que se ha dicho.
Pero pues tampoco es ni suficiente el tiempo en que tengo yo de conocerlo (...). No, yo no podría en este momento decir que meto las manos al fuego por alguien porque pues por el único que meto las manos al fuego es por mí mismo.
¿Entonces, a que fue a verlo, y por iniciativa propia? Lo mismo pone en tela de duda el sistema norteamericano, siendo ciudadano de aquel país, que por otro dice que no metería las manos al fuego por Inzunza. Flaco favor.
Veamos qué dicen las agencias estadounidenses al respecto. Un ciudadano americano entrevistándose con un fugitivo, buscado por EEUU e interpol.
Y todo aceptado en entrevista consultable en Youtube.

***

A través de un video difundido en redes sociales, el presidente municipal Marco Bonilla mostró el avance en las obras del puente en Fuerza Aérea y carretera Aldama.
La rapidez con la que se ejecutó esta obra no parece casualidad en una ciudad que crece constantemente. Las vialidades, puentes y obras de movilidad dejaron de ser un lujo para convertirse en una necesidad urgente.
El video también deja ver otro aspecto importante: el seguimiento que da a las obras comprometidas.
No se trata únicamente de inaugurar proyectos terminados, sino de mantener presencia, supervisión y comunicación constante sobre el avance de los trabajos.
Eso le ha producido buenos bonos al presidente municipal azul.