“No importa si es funcionario público o no es funcionario público, debe llevar un juicio justo. Y si es acusado, debe haber pruebas para acusarlo”
Claudia Sheinbaum, 14.05.2026
Ciudad de México.- No son imputaciones, dijo ayer la presidenta Sheinbaum, sobre los citatorios de la FGR a la gobernadora panista de Chihuahua Maru Campos y al gobernador morenista con licencia de Sinaloa Rubén Rocha Moya. "Son procedimientos, no hay imputación, por lo que nos ha dicho la Fiscalía, a nadie, sino es sencillamente entrevistas".
En el caso de la gobernadora Campos no puede haber una imputación, porque la protege su fuero constitucional. Este ya no lo tiene Rocha Moya, por haber obtenido licencia, en opinión de Arturo Zaldívar, expresidente de la Suprema Corte y hoy coordinador general de política y gobierno de la Presidencia. Sin embargo, el trato en las citaciones no parece haber sido igual. A la gobernadora de Chihuahua se le citó en público a comparecer en calidad de testigo y se permitió que se grabara la entrega del citatorio. Al gobernador con licencia de Sinaloa se le citó en privado, sin videos, y se le citó para una "entrevista". No se informó en dónde se le entregó el documento.
La FGR buscó lanzar un mensaje de equidad con los dos citatorios, pero no parece que los casos sean equivalentes. A Rocha se le acusa de complicidad con el narco, a Campos de haber permitido la presencia de agentes de la CIA en un operativo contra el narco.
Lo que es claro es que el gobierno mexicano ha decidido no detener de manera preventiva y con propósitos de extradición, como pidió Estados Unidos, a Rocha y otros nueve acusados de colaborar con el narco. El tema fue sin duda relevante en la reunión de la presidenta con el secretario de seguridad de Estados Unidos, Markwayne Mullin, la semana pasada. Presidencia ha ofrecido una visión muy positiva de la reunión: "México y Estados Unidos reafirmaron su compromiso con una cooperación basada en el respeto a la soberanía, la responsabilidad compartida y la coordinación bilateral", señaló el comunicado oficial del 21 de mayo.
Sin embargo, el periodista Jorge Fernández Menéndez afirmó ayer que "la reunión no terminó bien. El responsable de la seguridad nacional de Estados Unidos insistió en la necesidad de entregar a Rubén Rocha y a los otros políticos acusados de pertenecer al cártel de Sinaloa". La situación legal de los imputados ha cambiado, escribió. Estados Unidos ya no pide que se les detenga con fines de extradición: "Ya son procesados, ya comenzó en Estados Unidos el juicio contra ellos, porque los que se entregaron ya los inculparon. Por eso demandó la extradición inmediata de todos ellos".
Según Fernández Menéndez, la presidenta dijo que, si acaso, por razones de soberanía, los acusados serían juzgados en México. Mullin advirtió que continuarían las órdenes de detención contra políticos mexicanos involucrados con el narco. "La reunión en Palacio Nacional terminó mal y sin acuerdos", concluyó el periodista.
La presidenta descartó la versión de quien describió como el "famosísimo Jorge Fernández Meléndez", quien en realidad es Menéndez: "¿De dónde lo sacó?... Qué necesidad de estar inventando. Periodista que alimenta a sus lectores con mentiras, primero no tiene mucha ética… y segundo no tiene qué platicar".
Habrá que ver, pero no estoy seguro de que Trump se quede tranquilo con la explicación de que, por razones de soberanía, México decidirá si hay pruebas y, en todo caso, juzgará a los acusados en nuestro país. La presidenta siempre nos dice que sus conversaciones con Trump son cordiales. El problema es que luego este sale con sorpresas, como las órdenes de detención contra los 10 de Sinaloa.
Andy
Andrés Manuel López Beltrán renunció ayer a la Secretaría de Organización de Morena, pero no para defenderse de las acusaciones en su contra, sino para postularse como candidato a una diputación federal de Morena. Pienso que a él sí lo favorecerá la tómbola.
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