Cruz Azul perdió el invicto en casa, esta noche cayó ante Pachuca por marcador de 2-1, y se quedó sin oportunidad para pelear por el liderato.

El cuadro cementero pecó de exceso de confianza, las cinco victorias consecutivas que tenían en el Estadio de Puebla, los hizo sentirse invencibles y desde el inicio remaron contra corriente.

La Máquina fue sorprendida con un gol de vestidor, al minuto 5 el brasileño Robert Kenedy robó el balón y aprovechó la falla del portero Andrés Gudiño.

El técnico, Nicolás Larcamón gritó y se revolvió en la zona de bancas, reacomodó a su equipo y nadie se salvó de los gritos que pegó desde su zona.

El portero de los celestes, Carlos Moreno, se convirtió en la figura del primer tiempo, frenó tres llegadas del cuadro de casa y se convirtió en un hombre clave para mantener a raya a los locales.

Antes de irse al descanso de medo tiempo, Christian Ebere empató el partido, al 45' hizo el 1-1 y le permitió al equipo respirar.

Cruz Azul intentó retomar el control del partido, tuvo mayor control del balón, pero una vez más le costó meterse en el área y concluir los avances.

Para este encuentro Larcamón hizo algunos ajustes en su once inicial, dejó en la banca a Erik Lira, al "Toro" Fernández y Kevin Mier, y sus rotaciones le pasaron factura.

Kenedy anotó el 2-1 al 59' y a partir de ese momento, Cruz Azul sufrió un golpe anímico del que le costó trabajo reponerse.

Al 84' se fueron expulsados Christian Rivera y el técnico Esteban Solari, y la Máquina tampoco aprovechó la superioridad numérica para sacar el empate y salvar el invicto.

Rivera entró con fuerza excesiva sobre el "Toro" Fernández y le sacaron la roja.

Pachuca logró su segunda victoria de visitante en el torneo y con 25 puntos, desplazó momentáneamente a Pumas del cuarto puesto en la Tabla de Posiciones.

Los cementeros se quedaron en el segundo lugar con 27 unidades.