El dilema del erizo es una famosa parábola planteada por el filósofo alemán Arthur Schopenhauer en su obra de 1851, Parerga y paralipómena. La metáfora sirve para explicar la complejidad y la tensión inherentes a las relaciones humanas, que se debaten continuamente entre la necesidad de compañía y el dolor de la intimidad.

Esto es algo que estamos viviendo todos, tanto en Morena como en los partidos de oposición. Ahora le tocó a César Jáuregui Moreno. Si bien es cierto que nadie es químicamente puro, también es importante construir las bases de un Estado fuerte, con poderes Ejecutivo y Judicial sólidos. El PAN tiene que reconstruirse, no solo en las formas, sino también en el fondo, en lugar de limitarse a invocar a cada momento lo que, hasta la fecha, el PRI tiene por costumbre. ¿Y qué decir de Morena, los herederos de Moctezuma?

La parábola

La historia describe a un grupo de erizos en un día helado de invierno. Para no morir congelados, los animales sienten la urgente necesidad de juntarse y darse calor mutuamente. Sin embargo, al aproximarse demasiado, comienzan a lastimarse con sus propias púas.

En el PAN sucede algo parecido: sus integrantes están dispersos, al igual que la oposición y, aún más, los ciudadanos. Si bien es cierto que se presentó un hecho fuera del marco de la ley, relacionado con la participación de agentes de la CIA en México, también cabe preguntarse si César Jáuregui sería el extraño enemigo. ¿Por qué el Ejército y la Guardia Nacional no dicen nada? Calladitos.

Como dice el Kybalión, la expresión «los extremos se tocan» es una frase proverbial que significa que dos actitudes, ideas o posturas opuestas, cuando se llevan al límite, terminan teniendo más semejanzas entre sí que con las posturas moderadas del centro. Es decir, no había necesidad de cruzar una línea para cumplir con las funciones del exfiscal.

El dolor obliga a los erizos a alejarse, pero el frío insoportable los hace agruparse de nuevo. Este ciclo de atracción y repulsión se repite una y otra vez hasta que, tras varios intentos dolorosos, descubren la distancia óptima: un punto intermedio donde logran darse suficiente calor sin llegar a herirse de gravedad, aunque alguno termine con el hígado grasoso.

En estos momentos, el PAN atraviesa una crisis plena tras la detención de César Jáuregui. Hay protestas en diversos lugares, pero, cuando se les pregunta sobre el problema, sus integrantes desvían la atención.

Al distanciarse, el frío extremo vuelve a azotarlos, empujándolos a buscar otra vez la cercanía. Este ciclo de atracción por necesidad y repulsión por dolor se repite constantemente hasta que, mediante el ensayo y error, logran encontrar una distancia media tolerable: un punto óptimo donde consiguen el calor suficiente para sobrevivir sin llegar a herirse de gravedad.

Aplicación en la psicología y la sociedad

El dilema ilustra la paradoja de la intimidad y la convivencia humana:

La necesidad de compañía: El vacío interior y la soledad nos impulsan a buscar el contacto con otras personas en busca de calidez afectiva.

El riesgo de ser heridos: Cuanta más cercanía física o emocional desarrollamos con alguien, más nos exponemos a sus defectos, egoísmos o rechazos, lo que incrementa la probabilidad de sufrir.

La solución pragmática: Schopenhauer argumentaba que la distancia intermedia que hace posible la vida en sociedad se logra mediante la cortesía y los buenos modales. Quien posea suficiente «calor interior» propio, concluye el filósofo, hará mejor en mantenerse al margen para no causar ni recibir molestias.

Este calor, en el momento actual, tiene la presunción de inocencia, pero hay más. Además, hay que cruzar el charco, hasta el lugar donde Villa tomaba sus helados de nieve de limón y los helados cubiertos de chocolate: no en cualquier establecimiento, sino en Elite Confectionary, una fuente de sodas y heladería estadounidense. Al exfiscal le dieron el dulce envenenado.

Comparto esta reflexión sobre el dilema de la intimidad y la convivencia con César, con todos sus amigos y con los ciudadanos de a pie.

Esta metáfora ha tenido un gran impacto cultural y académico. Sigmund Freud la retomó posteriormente en la psicología para explicar la ambivalencia afectiva y la resistencia a la intimidad. En la cultura popular contemporánea, el concepto es ampliamente reconocido por ser uno de los pilares temáticos del desarrollo psicológico de los personajes de la aclamada serie de anime Neon Genesis Evangelion.

Se recogieron los rastros de la vitrina. El PAN tiene que recoger los platos rotos, uno tras otro.

¿Recuerdas?: «El que no brinque es porro».

Salud y larga vida.

Profesor por Oposición de Derecho de la UACH.

X: @profesorf

Instagram: profesorf