Han pasado casi ocho años desde que la derecha fue derrotada históricamente en las urnas por el pueblo de México, comenzando su estrepitosa decadencia política y moral, y que ahora en el segundo piso de la transformación han mostrado su peor rostro, sus peores prácticas y su ausencia de seriedad e interés real en el beneficio de las y los mexicanos, pero no debemos sorprendernos, lo peor podría estar por llegar.
Hemos visto como fuera de toda realidad política, los últimos personajes del prianismo se han convertido en una especie de caricatura, exhibiendo sus más ruines sentimientos y pensamientos, al mismo tiempo que una burla, o incluso un meme para las redes sociales, donde parecieran más un espectáculo lamentable donde su proyección es para quienes gritan más fuerte o dicen más mentiras, aquí ya no importa la verdad, sino la capacidad de que el mensaje negativo sea replicado en todas partes.
Hace rato que el pueblo no ha escuchado alguna propuesta, iniciativa, ya no se diga proyecto para México, de parte de los partidos de la oposición, su agenda política se enfoca únicamente en la difusión de mentiras, de odio y desdén no solo contra la presidenta Claudia Sheinbaum o el ex presidente Andrés Manuel López Obrador, su rabia la han extendido al mismo pueblo por mantener el respaldo en la transformación.
La semana pasada en este mismo espacio compartí una reflexión sobre la careta violenta de la reacción en Chihuahua, de lo que ellos consideran su “último bastión ideológico”, y aluden a un Chihuahua que solo existe en sus distorsionadas mentes y algunos, hasta sus negros corazones, donde la razón y el diálogo no existen y mucho menos interesa para sus objetivos, donde han intentado lanzar una campaña de odio y rencor contra todo lo que ellos consideran “no chihuahuense”, como si se tratara de una disputa medieval donde se usaba la religión para derramar sangre, en busca de tierras y poder.
Sin embargo, esta semana, la oposición nos volvió a sorprender, ahora desde un espacio periodístico, donde se aglutinan los últimos intereses de la oposición actualmente derrotada y en decadencia, y no es que sea una cuestión nueva que sea la prensa utilizada como ariete contra la transformación y contra el mismo pueblo, desde que el obradorismo surgió y la izquierda tomo revuelo, ha sido el periodismo manipulado y corrompido para atacar el cambio y hoy, esta cuarta transformación.
Po eso destaco que no nos dejemos sorprender, el nivel de debate y argumentativo de la derecha ha llegado a niveles deplorables de la aceptación pública aceptada, ya no digamos de la discusión política o de ideas, se trata pues de un momento en el que la derecha ante su falta de liderazgo, respaldo popular, busca la forma de permanecer en la opinión pública, no con ideas, sino con un veneno de desprecio que ha exhibido su bajeza moral.
Cuando creíamos superado temas de derechos humanos en nuestro país, un nuevo “ataque” surge de las tripas de la desprestigiada prensa y con evidentes autores pero, con la capacidad de usar el tema de la discriminación y la mentira, como arma política, donde ellos creen que de alguna forma le redituará en el tema electoral, aunque desconocemos en qué forma, se trata pues de esta idea de generar la idea de que AMLO tuviera una vida personal alejada, de lo que otra vez, ellos creen es “lo aceptado”, “lo permitido”, lo “bien visto”.
La idea de muy ruin, porque usan al finado Carlos Monsivais, el cronista de la Ciudad de México y un personaje muy querido en la literatura mexicana, que por cierto, dio parte de la identidad a lo que ahora es la transformación y su aportación a este movimiento que hoy es el partido con más apoyo popular en la historia de México; donde una publicación en El Universal, utilizando y distorsionando una vieja entrevista, insinúan sobre la vida personal del escritor con el ex presidente.
Monsivais seguro en su tumba se revuelca de ver cómo la derecha usa su nombre, su palabra para crear una nueva mentira, pero más allá de la falsedad o la verdad, se busca generar un impacto mediático basado en la discriminación, por eso es que la derecha está donde está en estos momentos, en la basura de la historia y así serán recordados, sin embargo aún nos pueden sorprender,pueden llegar aún más bajo.