Puestos de flores de cempasúchil, comida, coronas armadas con listones, veladoras, calaveritas de azúcar y hasta ropa de segunda mano, es lo que se ofertó en la tradicional Feria del Hueso, a la cual acudieron miles de personas de todas las edades.
La feria, instalada en los alrededores del Panteón Municipal de Dolores, se convirtió en el paso obligado para quienes acuden a visitar a sus difuntos por el Día de Muertos.
Desde temprana hora, familias completas recorrieron los más de 100 puestos que conforman la feria, buscando la mejor flor, la corona más colorida o la veladora para alumbrar el camino de sus seres queridos.
"Viene mucha gente, gracias a Dios. La flor de cempasúchil es la que más se vende, pero también las coronas y los arreglos ya listos para llevar al panteón", comentó una de las comerciantes que cada año participa en la feria.
Además de los productos tradicionales, también se ofertaron antojitos mexicanos, aguas frescas, pan de muerto, dulces típicos, juguetes y ropa de segunda mano, lo que le dio un ambiente de fiesta popular a la conmemoración.
Niños con la cara pintada de calavera, adultos mayores cargando ramos de flores y jóvenes tomando fotos entre los puestos, formaron parte de la estampa de esta tradición que año con año se mantiene viva en la capital.
La Feria del Hueso permanecerá instalada hasta la noche de este 2 de noviembre, por lo que se espera que la afluencia continúe el día de hoy.
Autoridades municipales mantienen un operativo de seguridad y vialidad en la zona para garantizar el orden y el tránsito seguro de los visitantes.