Abdel Sebastián Z. A., de 24 años, había discutido con su madre un día antes de su asesinato. Karla Judith A. A. lo corrió de la casa, aparentemente cansada del consumo de drogas de su hijo, que derivaba en violencia física y psicológica.
Abdel está en prisión preventiva como principal sospechoso del delito de feminicidio agravado cometido en perjuicio de su madre.
Fue presentado ante un juez del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), quien declaró legal la detención y puso como fecha el próximo 6 de julio para la audiencia de vinculación.
En la presentación trascendió que el imputado era adicto al cristal, fentanilo y mariguana; además, estuvo internado en dos centros de rehabilitación y tuvo paso por el Ejército de Estados Unidos.
De acuerdo con la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género y a la Familia (FEM), Abdel Sebastián ejerció violencia psicológica y física contra su madre, previo al asesinato y un día antes del crimen.
El detenido le dijo a su tía –excuñada de la víctima- que su madre lo había corrido de la casa.
El día de los hechos, Karen Judith intentó defenderse del ataque y la investigación señala que el presunto responsable la agredió con un martillo, que posteriormente regresó a la caja de herramientas.
Las autoridades refirieron que el acusado fue consignado por oficiales investigadores, luego de recibir el reporte del hallazgo de una mujer sin vida.
Al llegar a la vivienda, encontraron a la fémina muerta tirada en el piso, a un costado de la chimenea con una blusa de tirantes en color beige y un short de flores, sin calzado.
Además, en la escena estaba un desarmador quebrado, pipas, plumas con el extremo quemado, una bolsa ziploc con una sustancia cristalina y manchas rojizas.
El 27 de junio, Karla había hablado con su excuñada y ella le refirió que su sobrino se estaba drogando y le mandó una foto de la pipa.
El día que pasaron los hechos, el acusado le dijo a su tía que su madre lo había corrido.
Una testigo externó que él era su único hijo y que tenía problemas de drogas.
Asimismo, expresaron que la Policía ya había ido a detener en más de una ocasión al imputado y los reportes lo confirman.
El hombre estuvo en la Comandancia Sur varias veces por causar molestias y en una ocasión, la hoy occisa refirió que su hijo padecía esquizofrenia.
El Ministerio Público defendió que la persona que cometió el asesinato era alguien que conocía el domicilio y que nadie más había ingresado al mismo cuando ocurrió el asesinato.
De igual forma, señalaron que la víctima tenía uñas postizas y que cinco estaban arrancadas y marcadas en los brazos del acusado como método de defensa.
La necropsia estableció que la causa de muerte derivó de traumatismo craneoencefálico y policontusión, causado con objeto contuso cortante y además trascendió que Karla Judith tenía otras 14 heridas.