Chihuahua, Chih.- Abdel Sebastián Z. A., hijo de la ministerio público asesinada el domingo pasado en el interior de su vivienda ubicada en la colonia Pacífico, era adicto al cristal, al fentanilo y a la marihuana; además, estuvo internado en dos centros de rehabilitación y tuvo paso por el Ejército de Estados Unidos.

Lo anterior fue dado a conocer durante la audiencia inicial realizada ayer en la sala siete del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), la cual duró poco más de cuatro horas.

El Ministerio Público de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género y la Familia (FEM) expuso los datos de prueba y logró que el juez de Control declarara legal la detención del imputado, quien es señalado del delito de feminicidio agravado.

De acuerdo con la FEM, Abdel Sebastián ejerció violencia psicológica y física contra su madre un día antes del crimen; el detenido le dijo a su tía –excuñada de la víctima- que su madre lo había corrido de la casa.

El día de los hechos, Karen Judith intentó defenderse del ataque y la investigación señala que el presunto responsable la agredió con un martillo, herramienta que posteriormente regresó a la caja de herramientas.

Las autoridades refirieron que Abdel Sebastián fue consignado por oficiales investigadores luego de recibir el reporte del hallazgo de una mujer sin vida.

Al llegar a la vivienda, encontraron a la fémina muerta tirada en el piso a un costado de la chimenea con una blusa de tirantes en color beige y un short de flores sin calzado.

Además, en la escena estaba un desarmador quebrado, pipas, plumas con el extremo quemado, una bolsa ziploc con una sustancia cristalina y manchas rojizas.

El 27 de junio, Karla había hablado con su excuñada y ésta le refirió que su sobrino se estaba drogando y le mandó una foto de la pipa. El día que pasaron los hechos, el acusado le dijo a su tía que su madre lo había corrido.

Una testigo externó que él era su único hijo y que tenía problemas de drogas. Así mismo, expresaron que la Policía ya había ido a detener en más de una ocasión al imputado y los reportes policiacos lo confirman; estuvo en la comandancia sur varias veces por causar molestias y en una ocasión la hoy occisa refirió que su hijo padecía esquizofrenia.

El Ministerio Público defendió que la persona que cometió el asesinato era alguien que conocía el domicilio y que nadie más había ingresado al mismo cuando ocurrió el suceso.

De igual forma, señalaron que la víctima tenía uñas postizas y que cinco de éstas estaban arrancadas y marcadas en los brazos del acusado como método de defensa.

La necropsia estableció que la causa de muerte derivó de traumatismo craneoencefálico y policontusión, causado con objeto contuso cortante y además trascendió que Karla Judith tenía 14 heridas más.

Hace poco tiempo, a la víctima le habían diagnosticado un tumor en la nariz y que también tenía diabetes.

El acusado permanecerá en prisión preventiva mientras desarrollan el proceso y la audiencia de vinculación a proceso quedó programada para el próximo 6 de julio.