Una sede provincial del Partido Comunista (PC) en Cuba, el único autorizado en el país, fue atacada ayer por manifestantes indignados por los prolongados apagones y la falta de alimentos, un hecho inusual en medio del creciente descontento social en la Isla.

Los hechos ocurrieron en el municipio de Morón, a unos 460 kilómetros de La Habana.

El medio oficialista Invasor informó que cinco personas fueron detenidas como resultado de estos "hechos vandálicos".

"Lo que en un inicio transcurrió de manera pacífica, y tras un intercambio con autoridades del territorio, derivó en hechos vandálicos contra la sede del Comité Municipal del Partido, donde un grupo más reducido de personas apedrearon la entrada del inmueble y provocaron un incendio en la vía pública con los muebles de la recepción", indicó el periódico.

El Presidente Miguel Díaz Canel reconoció el "malestar" social, pero denunció actos vandálicos en las protestas.