Una tormenta perfecta de dura aplicación de las leyes migratorias, oficiales de oficio que envejecen y un auge de construcción de centros de datos está causando estragos en la oferta de trabajadores calificados de Estados Unidos.

Las automotrices y los contratistas de la construcción dicen que necesitan más acceso a trabajadores mediante capacitación acelerada, inmigración constante y un cambio cultural que anime a los jóvenes a realizar el trabajo duro y sucio de los oficios. Buscan plomeros, electricistas, carpinteros, maquinistas y técnicos, especialidades cada vez más escasas.

La falta de trabajadores es la principal causa de retrasos en los proyectos de construcción, según una encuesta de septiembre de la Association of General Contractors of America. Hay solicitantes, pero la mitad de los contratistas encuestados dijo que demasiados candidatos no están calificados y requieren más capacitación.

La asociación citó como causas de la escasez tanto la demanda de trabajadores para construir centros de datos como la aplicación más estricta de las leyes migratorias.

“Más del 50% de los trabajadores de oficios nacieron fuera de Estados Unidos.

No sabemos si son ilegales, pero francamente el DHS (el Departamento de Seguridad Nacional) no está siendo muy discriminante respecto a quién detiene o quién se siente amenazado por ellos”, dijo Ken Simonson, economista en jefe de la Association of General Contractors of America. Una solución, señaló, es que el gobierno permita más visas de trabajo para la construcción y otros oficios.

“Llevamos 20 años o más atorados tratando de que a la construcción se le dé un trato similar al de la agricultura, donde si puedes demostrar que no hay suficientes estadounidenses interesados en un empleo, puedes traer a alguien”, dijo Simonson.

Los salarios de los oficios están subiendo, pero es difícil saber qué tan pronto mejores sueldos atraerán a más personas. En redes sociales, los trabajadores se quejan de largos traslados a las obras, largas esperas en aprendizajes mal pagados y de sentir que no se les valora tanto como a los trabajadores de oficina.

“Levantarse a las 4 o 5 de la mañana. Manejar más de 50 millas (80 kilómetros) a obras al azar. Obviamente, la parte sucia, que son las obras en construcción y respirar polvo y tierra todo el día. Ver a gente en trabajos corporativos con ropa bonita mientras yo, sucio, salgo a comer”, escribió en julio en una publicación de Reddit una persona de 30 años, quien concluyó que debió haber terminado su carrera universitaria en química.

Miles estuvieron de acuerdo, entre ellos un trabajador de oficios de 31 años de Michigan, quien dijo que el salario más alto en su campo, plomería y HVAC (calefacción, ventilación y aire acondicionado), es atractivo, pero que muchos ganan menos de 70,000 dólares.

“Llevo en los oficios desde los 16 años y hace poco regresé a la universidad”, escribió. “Todos los que conozco que eligieron un título en lugar de un aprendizaje me están rebasando en la vida: compran casas, tienen hijos, mientras nosotros vivimos de quincena en quincena y cada día estamos menos sanos”.

Estas son las preocupaciones que los empleadores tendrán que atender si quieren encontrar suficientes trabajadores para construir viviendas, autos y centros de datos para la inteligencia artificial. Ford Motor Company y el Ad Council anunciaron una campaña publicitaria para atraer a más jóvenes a los oficios, con un video que afirma que “millones de empleos de oficios calificados esperan a personas listas para hacer algo, con buen salario, seguridad laboral y un trabajo del que puedes sentirte orgulloso”.

Ford y la alianza no mencionaron la aplicación de las leyes migratorias como un problema, pero la Association of General Contractors y una encuesta independiente a techadores la señalaron como un factor destacado en la reducción de la oferta de trabajadores calificados.

John Burns Research and Consulting, una empresa independiente de investigación del sector vivienda, reportó que muchos de los techadores que encuestó a principios de este año consideraban que la aplicación de las leyes migratorias perjudicaba sus negocios.

“No hay jóvenes estadounidenses dispuestos a instalar techos en el centro de Texas”, dijo un contratista de techado, en citas anónimas publicadas por el grupo.

“Reforma migratoria dura y no hay suficientes estadounidenses para llenar el vacío”, dijo otro.

“A muchas de estas personas las han deportado. La siguiente generación se conforma y no quiere hacer trabajo físico”, dijo un techador de Florida.

Elizabeth LaJeunesse, vicepresidenta de investigación de productos para la construcción en John Burns, dijo que la vehemencia de las respuestas sobre inmigración fue sorprendente.

“La mayoría de estas empresas son bastante conservadoras, así que es un fenómeno real el que estamos detectando, ese nivel de preocupación por la aplicación de las leyes migratorias”, dijo LaJeunesse.

Duane Musser, vicepresidente de relaciones gubernamentales de la National Roofing Contractors Association, dijo que las respuestas son típicas de lo que escucha de sus miembros. La inmigración, así como una mejor educación técnica, son fundamentales para el techado, afirmó.

“Abogar por soluciones a la escasez de trabajadores, incluidos programas ampliados de educación técnica y profesional y una reforma migratoria bipartidista, es una prioridad máxima”, dijo Musser.

El DHS dijo a Stateline, en una declaración sin atribución, que “quienes están aquí legalmente y no violan otras leyes no tienen nada que temer” y que “seguiremos aplicando las leyes de nuestra nación y expulsaremos a los extranjeros ilegales de las comunidades estadounidenses”.

En septiembre, un juez federal designado por Trump suspendió una práctica federal de ingresar sin orden judicial a obras de construcción para investigar el estatus migratorio. Un trabajador de la construcción de ascendencia mexicana en Alabama se quejó de que lo han detenido tres veces desde 2025, a pesar de mostrar una licencia de conducir estatal que demuestra que es ciudadano nacido en Florida.

Los trabajadores inmigrantes constituyen la mayoría de los techadores, pintores y yeseros, según un análisis de Stateline del año pasado.

Estados Unidos necesitará 1.7 millones de nuevos trabajadores de oficios calificados cada año hasta 2035, según un informe de septiembre de la Alliance for America’s Skilled Trades, un grupo gremial que incluye a Ford Motor Company, fabricantes de herramientas y otras empresas. Los programas de capacitación producen apenas un poco más de la mitad de los necesarios, y solo la mitad de quienes se inscriben en ellos los terminan, encontró el informe.

El informe de la alianza identificó nueve estados con alta demanda pero baja oferta de mano de obra calificada: Arizona, Colorado, Delaware, Florida, Georgia, Nueva Jersey, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Texas.

Florida ocupa el primer lugar en demanda de trabajadores calificados, pero casi el último en oferta, solo por encima de Maine. No están entrando suficientes trabajadores nuevos en Florida mientras la construcción en el estado se dispara y los trabajadores actuales se acercan a la edad de retiro. El capítulo estatal de la Association of General Contractors espera que los avances de la inteligencia artificial en el ámbito laboral atraigan a más jóvenes a la construcción, pues esos empleos no pueden ser reemplazados por chatbots.

“No puedes ocultar la falta de habilidad en un oficio, mientras que los mandos medios y los trabajos de oficina están protegidos por la vaguedad del puesto”.
– Shoua Thao, maquinista en Minnesota

Otros estados tienen el problema opuesto: ocupan lugares altos en nuevos trabajadores, pero bajos en demanda de ellos, con base en contrataciones recientes y proyecciones a futuro.

Entre los 10 primeros en oferta de trabajadores pero entre los 10 últimos en demanda están Indiana, Dakota del Norte, Oklahoma y Wyoming.

El informe de la alianza sugirió que los propios empleadores deben ayudar a capacitar a los futuros trabajadores. Las empresas que construyen centros de datos, en particular, quieren a esos trabajadores de oficios.

“Estados Unidos necesita cientos de miles de electricistas, soldadores y técnicos en fibra óptica para construir la infraestructura de la inteligencia artificial”, dijo Dina Powell McCormick, presidenta y vicepresidenta del consejo de Meta, en una declaración, y agregó que la alianza “está pagando la capacitación, eliminando las barreras que impiden a las personas incursionar en estas carreras y garantizando un empleo al final”.

Shoua Thao, de 40 años, se mueve entre los oficios y la inteligencia artificial como maquinista en el negocio de manufactura asistida por computadora conocido como maquinado CNC, que usa código informático para controlar la producción. Hijo de refugiados hmong en el área de las Ciudades Gemelas de Minnesota, Thao experimenta ahora con técnicas de producción con inteligencia artificial.

“Los oficios son el único camino profesional que no miente”, dijo. “No puedes ocultar la falta de habilidad en un oficio, mientras que los mandos medios y los trabajos de oficina están protegidos por la vaguedad del puesto”.

Con el tiempo, los oficios podrían volverse una carrera más valorada que la universidad, dijo Thao, aunque a veces lo han desanimado los bajos salarios y las largas jornadas que le quitan tiempo con su familia.

“Creo que será un proceso lento, pero eventualmente, en algún momento del futuro, quizá en el futuro de mis hijos, los oficios tomarán la delantera”, dijo Thao.