La presencia de Irán en la Copa Mundial de fútbo dentro de tres meses quedó en duda el lunes, en medio de un conflicto creciente en Oriente Medio iniciado por Estados Unidos, coanfitrión del torneo.

Irán tiene previsto disputar sus tres partidos de la fase de grupos en Estados Unidos —dos en Inglewood, California, y luego en Seattle— del 15 al 26 de junio. Ciudades de Canadá y México también albergarán varios de los 104 partidos.

Estados Unidos e Israel han atacado a Irán en acciones coordinadas desde el sábado que mataron al líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, y a decenas de otros altos funcionarios.

Esto provocó una respuesta iraní que lanzó misiles contra aliados de Estados Unidos, incluidos Qatar, anfitrión del Mundial de 2022, y Arabia Saudí, a la que la FIFA ha elegido para organizar la edición de 2034.

“Lo que es seguro es que después de este ataque no se puede esperar que afrontemos el Mundial con esperanza”, dijo Mehdi Taj, el principal dirigente del fútbol iraní y vicepresidente de la Confederación Asiática de Fútbol.

No está claro si la federación iraní de fútbol, respaldada por el Estado, podría negarse a enviar a su equipo al torneo de 48 selecciones que comienza el 11 de junio, o si el gobierno de Estados Unidos podría bloquear efectivamente al equipo.

La FIFA, ente rector del fútbol, ha declinado hacer comentarios desde el sábado, cuando el secretario general Mattias Grafström dijo que “vigilaría la evolución de todos los asuntos en todo el mundo”.

El principal funcionario de la Casa Blanca encargado de supervisar los preparativos del Mundial, Andrew Guiliani, pareció no estar preocupado el sábado en una publicación en redes sociales.

“Nos ocuparemos de los partidos de fútbol mañana”, escribió Guiliani sobre Irán. “Esta noche, celebramos su oportunidad de libertad”.

A continuación, un repaso a los temas en juego:

Potencia asiática del fútbol

Irán tiene una de las mejores selecciones nacionales de Asia y se clasificó para seis de los últimos ocho mundiales.

Ocupa el puesto 20 en el ranking mundial de la FIFA entre 211 equipos, y no ha estado por debajo del puesto 24 desde el último Mundial en Qatar.

Irán estuvo entre los equipos cabezas de serie del segundo bombo en el sorteo del Mundial celebrado el 5 de diciembre en Washington minutos después de que al presidente estadounidense Donald Trump se le entregara el primer Premio de la Paz de la FIFA.

Aunque a Taj y a otros dirigentes del fútbol iraní se les negaron visados para entrar en Estados Unidos, el resultado del sorteo fue favorable para Irán, especialmente en el formato ampliado en el que la mayoría de los terceros lugares avanzan a las rondas de eliminación directa.

Irán debuta contra Nueva Zelanda, 85 en el ranking, luego enfrentará a Bélgica, una de las naciones cabezas de serie más débiles, y cierra ante Egipto.

Es probable que Irán cuente con apoyo en los estadios por parte de su diáspora en Estados Unidos, aunque los residentes de la nación de Oriente Medio están sujetos a una prohibición de entrada al país.

El gobierno de Trump ha prometido exenciones a sus prohibiciones de viaje para atletas y entrenadores que lleguen para grandes eventos deportivos como el Mundial.

La política en torno a Irán dentro de los estadios del Mundial no es nada nuevo. En el último Mundial, aficionados iraníes exhibieron protestas por asuntos internos.

Las reglas de la FIFA

El reglamento del Mundial de la FIFA contempla que un equipo se retire o sea excluido del torneo, aunque el lenguaje jurídico es, como mínimo, impreciso.

En ese escenario, según el Artículo 6.7, “la FIFA decidirá el asunto a su entera discreción y tomará cualquier medida que se considere necesaria”.

“FIFA puede decidir reemplazar a la Asociación Miembro Participante en cuestión por otra asociación”, señalan las reglas.

Ese encuadre legal parece otorgar al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, amplios poderes para moldear cualquier decisión relacionada con Irán.

Hace apenas 18 meses, la decisión de Infantino de añadir al Inter Miami, el equipo de Lionel Messi, en el Mundial de Clubes 2025 pareció no tener base en reglas formales del torneo.

Consecuencias de retirarse

Si Irán se retirara del Mundial —algo que sigue siendo altamente especulativo— su federación de fútbol perdería al menos 10,5 millones de dólares.

La FIFA paga 9 millones de dólares en premios a cada una de las 16 federaciones cuyos equipos no avanzan desde la fase de grupos, y los 48 equipos clasificados reciben 1,5 millones de dólares “para cubrir costos de preparación”.

La federación iraní también afrontaría multas disciplinarias de la FIFA: al menos 250.000 francos suizos (321.000 dólares) por retirarse hasta 3 días antes del torneo, y al menos 500.000 francos suizos (642.000 dólares) si la decisión se toma en el último mes antes del inicio.

Irán también se arriesgaría a ser excluido por la FIFA de las eliminatorias para el próximo Mundial en 2030.

El siguiente en la lista

Irán se clasificó rápidamente al Mundial el pasado marzo, al obtener una de las ocho plazas garantizadas asignadas a la Confederación Asiática de Fútbol.

Si Irán se retirara, el reemplazo más probable desde Asia sería Irak o Emiratos Árabes Unidos.

Irak y Emiratos Árabes Unidos fueron, en la práctica, los equipos asiáticos ubicados en el noveno y décimo lugar a través de los distintos grupos de clasificación y avanzaron a un repechaje a doble partido el pasado noviembre.

Irak ganó 3-2 en el global —eliminando a Emiratos Árabes Unidos— para avanzar a los repechajes intercontinentales en México y, el 31 de marzo, tiene programado disputar un partido de eliminación contra Bolivia o Surinam con una plaza al Mundial en juego.

Un posible elemento de incertidumbre es el lenguaje del reglamento del torneo del Mundial.

La FIFA escribió que puede decidir reemplazar a un equipo retirado “por otra asociación”, aunque sin especificar que el reemplazo deba provenir de la misma confederación continental.

Precedente de un reemplazo tardío

Dinamarca ganó de forma célebre el Campeonato Europeo de 1992 tras recibir una invitación de última hora de la UEFA, el organismo rector del fútbol europeo.

Yugoslavia ganó un grupo de clasificación por delante de los daneses, pero fue retirada por la UEFA menos de dos semanas antes del torneo debido a una resolución de sanciones de Naciones Unidas al agravarse el conflicto en los Balcanes.

En el pasado, equipos se han negado a viajar a un Mundial, aunque no en la era moderna.

En el Mundial de 1950, en Brasil, participaron solo 13 equipos en lugar de 16, con India y Escocia entre las selecciones que declinaron una plaza.