La cita mundialista de este 2026 está a la vuelta de la esquina. La Copa del Mundo echará a andar el próximo 11 de junio con un partido entre México y Sudáfrica, enfrentamiento que, curiosamente, abrió el Mundial de 2010. Es un gran evento para el país azteca, ya que no deja de actuar como anfitrión 40 años más tarde, aunque en esta ocasión lo hará acompañado de Estados Unidos y Canadá.

El combinado mexicano acude a la cita con expectativas de hacer un buen papel. Tras siete ediciones consecutivas en las que se quedó en los octavos de final, en Qatar 2022 no pudo superar la fase de grupos. Un fracaso que se espera remediar este verano en casa, soñando con emular las dos últimas participaciones como anfitrión, cuando se llegó a los cuartos de final.

Sea como fuere, México tendrá duros competidores para poder avanzar en el torneo. En un grupo donde se clasificarán los dos primeros y, ocasionalmente, el tercero, la selección de Javier Aguirre tendrá que enfrentar a Sudáfrica, Corea del Sur, y a la selección que salga del enfrentamiento en repesca entre República Checa, Irlanda, Macedonia del Norte y Dinamarca.

Las casas de apuestas con licencia ya están realizando sus primeros pronósticos y, curiosamente, no son malos para el combinado azteca. Esto se debe a que la selección va a jugar, al menos la fase de grupos, en dos estadios que resultan muy familiares.

Estadio Banorte

Es el elegido para el primer y tercer partido de México en la fase de grupos. Conocido toda la vida como Estadio Azteca, es el más emblemático del país y uno de los que más historia guarda a nivel mundial. Ubicado en Ciudad de México, se inauguró en 1966 y es la casa de Club América. En principio, contaba con un aforo de 80.000 personas (ahora ampliado) y albergó la final de la Copas del Mundo de 1970 y 1986.

De cara al torneo de este verano, se ha remodelado y modernizado tecnológicamente para cumplir con los estándares de FIFA. Estas mejoras se han centrado en los graderíos, un césped híbrido, mejoras en conectividad, espacios VIP y mucho más.

El sobrenombre de Banorte es por términos de patrocinio, aunque en el Mundial será identificado como Estadio Ciudad de México por parte de la FIFA. Acogerá, como decíamos, el partido inaugural entre México y Sudáfrica, y también el tercer choque de la selección contra el combinado que venga de la repesca.

Estadio Akron

El recinto donde México enfrentará a Corea del Sur en el segundo partido. Se trata de uno de los más míticos del país, siendo la casa del Chivas de Guadalajara desde su inauguración en 2010. Ubicado en el municipio de Zapopan, en la zona metropolitana de Guadalajara, está integrado en el paisaje natural. Tiene un aforo de 47.000 espectadores, pero se trata de un estadio muy confortable.

Está a la última en cuanto a tecnología y comodidad. Además de albergar los partidos del Chivas, ha sido sede de partidos de la selección nacional y eventos internacionales. Es cierto que no ha necesitado una reforma tan importante como en el caso anterior, pero sí que se han adaptado algunas mejoras y áreas de hospitalidad para cumplir con las normas FIFA. Está considerado un referente arquitectónico del deporte más allá de las fronteras mexicanas.

Durante la Copa del Mundo recibirá diferentes partidos, y será identificado por la FIFA como Estadio Guadalajara.

Un misterio a partir de la primera fase

Las apuestas Mundial 2026 dan muchas opciones a México de estar en los dieciseisavos de final, ya sea pasando como primera, segunda o una de las mejores terceras. En este caso, el puesto en el que termine es tremendamente relevante, por una parte, para saber qué posible rival puede tener, y por otro para conocer en qué estadio jugaría.

Si terminase la fase de grupos en primera posición, jugaría contra un potencial mejor tercero de los grupos C, E, F, H o I. Como vemos las opciones de rivales son varias. Lo que está más claro es donde jugaría, porque regresaría al Estadio Banorte (el Azteca) para jugar este encuentro, que sería el 30 de junio.

Por otro lado, una posible segunda posición, trae consigo el desplazamiento a otro país. México enfrentaría en ese caso al segundo del grupo B, formado por Canadá, Qatar, Suiza y el que salga de la repesca entre Italia, Bosnia, Gales e Irlanda del Norte. En esta ocasión el partido debería jugarse en Estados Unidos, concretamente en el SoFi Stadium de Los Ángeles, con capacidad para 70.000 espectadores.

En caso de que se diese la peor de las circunstancias, y México se metiese en la siguiente ronda como una de las mejores terceras, las opciones de rivales son muchísimas, pero las de estadios no. O bien jugaría en el Gillete Stadium de Boston, con capacidad para 69.000 espectadores; o lo haría en el Lumen Field de Seattle, donde caben 72.000 personas. En cualquier caso, todo lo que no sea acabar primero de grupo, lleva a tener que jugar esa ronda fuera de México.