El Tecno Pova 7 Pro 5G retrata con precisión al gamer casual mexicano: diseño llamativo, enorme pantalla, batería incansable y rendimiento sólido. No es un equipo equilibrado en todo, pero acierta donde su público realmente pone atención.
Pova 7 Pro 5G
A detalle: Pova 7 Pro 5G
- Pantalla: AMOLED de 6.78 pulgadas con resolución (2,720 x 1,224 pixeles), con tasa de actualización de hasta 120 Hz.
- Procesador: MediaTek Dimensity 7300.
- Memoria RAM: 12 GB.
- Almacenamiento: 256 GB.
- Sistema operativo: HiOS 15 (basado en Android 15).
- Cámaras principales: Sensor principal de 64 MP y ultra angular de 8 MP.
- Cámara frontal: 13 MP.
- Batería: 6,000 mAh.
- Seguridad biométrica: Sensor de huella en botón de desbloqueo y reconocimiento facial.
- Conectividad: 5G, Bluetooth 5.4 y WiFi 6E.
- Peso: 195 gramos.
¿Cuántos perfiles de usuarios de celular existen en México? Imposible contarlos. Sin embargo, en mi experiencia, al menos en México, hay uno que puedo sacar en blanco: los videojugadores casuales. Diría los eternos casuales, no porque no sean buenos, sino porque su interés es echarse una que otra partida en Free Fire, PUBG o Brawl Stars, contestar mensajes, checar de pronto redes sociales para entretenimiento y listo.
No hay interés en alimentar perfiles digitales o trabajar. Para esto último tienen su equipo de cómputo. Así que, la cámara, que diversas marcas ponen empeño en mejorar con ahínco, para este perfil pasa inadvertido. No digo que Tecno, fabricante del Tecno Pova 7 Pro 5G, smartphone objeto de esta reseña, solo se centrara en este consumidor. Tiene otras características, no obstante, la narrativa gaming se impone.
Empecemos por su diseño. Pocas cosas remiten al Cyberpunk que los acabados atiborrados y abigarrados. Me refiero a que el Pova 7 Pro 5G está repleto de detalles, desde palabras diminutas, tornillos en distintos puntos, una zona con textura en el medio y una pestaña naranja en la esquina inferior derecha. ¿Por qué y para qué? Para nada, ese es su estilo. Así se diferencia del obsesivo y minimalismo impuesto por Apple.
Tecno dice que es un diseño de nave interestelar. No me lo pareció. Creo que a cada persona le remitirá algo distinto. A mí me recordó a animes como Akira, Ghost In The Shell y Cowboy Bebop. Me gustó. Le habla a un sector maximalista que quiere hacerse notar, no con menos, sino con más. Pienso en adolescentes y jóvenes adultos buscando un estilo diferente, sin sacrificar elegancia.
Pensando en ese ambiente juvenil que menciono, es seguro que la Luz De Estado desenvuelva el tema de conversación. Esta característica se expresa detrás del celular en una serie de luces que rodean la isla del dúo de cámaras y se encienden en diferentes situaciones, similar a lo visto en los celulares Nothing. El objetivo es el mismo: que se activen al recibir notificaciones de apps, llamadas o mensajes.
Las posibilidades son varias. En mi caso, me resultó práctico ver de un vistazo mis mensajes o llamadas. Resultó mejor, me distraje menos a si miraba la notificación, porque a veces son cosas que pueden esperar, como la alerta de una noticia de algún medio de comunicación. Sin embargo, esta función es mejorable. Si bien es posible distinguir entre notificación de app o llamada, sería mejor elegir patrones de luz por app.
De este modo, se podría saber si la notificación es de Instagram, de la app del Reforma, de Duolingo o un WhatsApp. Cada herramienta del celular tiene distintos grados de prioridad en distintos días u hora, así que saber qué app envió una notificación según el patrón de luz sería de una utilidad mayor en estos tiempos de poca atención. Hay que tomar nota, Tecno.
La activación de patrones de luz al jugar es para un "oye, se ve cool" entre amistades. Es algo curioso y más allá de desgastar rápido la batería, no aporta, porque a menos que juegues frente a un espejo, no verás las luces. Y bueno, el sistema operativo HiOS 15, basado en Android 15, no se ayuda, está repleto de bloatware, estas molestas aplicaciones preinstaladas no solicitadas. Cuando menos fueran útiles. No es el caso.
Pero calma, no se ha dicho la última palabra. De hecho, Pova 7 Pro 5G logra equilibrar sus defectos. No por nada el inicio de esta reseña fue sobre los distintos consumidores de celulares en México y el perfil en que este celular se inscribe. Ahora que lo vieron por ustedes mismos, reitero que el celular de Tecno es para el gamer casual mexicano, cuyo único interés es si ejecuta el Free Fire y tiene Instagram o cualquier red social.
El bloatware o la poca utilidad de las luces traseras palidecen ante la efectividad de lo que realmente le importa a este consumidor: la pantalla, batería y rendimiento. Veamos. El display no solo es digno, es un panel AMOLED de 6.78 pulgadas con una tasa de refresco de 144 Hz y 4,500 nits de brillo. Por mis manos pasaron equipos medianos de Motorola, Xiaomi y Huawei, así que les aseguro que una combinación así en este rango de precio es inusual. Existe un interés genuino por encandilar a los gamers y consumidores multimedia.
Nada más fíjense. Por las mañanas, al trasladarme en Metro a la oficina, ocupo el celular para revisar noticias, ver videos o leer. Bajo ese sol usé el Pova para revisar mi Instagram, jugar Genshin Impact en el Metro, mirar The Ugly Stepsister (Blichfeldt, 2025) en Amazon Prime Video, cinta con muchas escenas oscuras, y la visualización fue digna. Al tomar fotos en las cercanías del periódico también destacó, sobre todo en selfies. No esperen la magia de un gama media alta. Cumple y es suficiente.
Pasemos al apartado energético. Aquí el Pova 7 Pro 5G no admite críticas. Los 6,000 mAh de la batería son rendidores, resistieron casi dos días de vida en un uso de solo responder mensajes y llamar. Si añades revisar redes sociales, consumir multimedia y jugar ocasionalmente, tienes un día y medio seguro. Si eres de los que juega intensamente, gozarás de jornadas maratónicas, aunque esto causará que al final del día debas recargar.
Finalmente, el rendimiento, ligado a la experiencia gaming. Me sorprendió ver al MediaTek Dimensity 7300 Ultimate como el corazón de este equipo. Su puntaje en medidores de potencia como AnTuTu lo dejan en buen posicionamiento. Nada para volverse locos eso sí, aunque a este rango obtienes suficiente y un poco más. Al menos para satisfacer al perfil casual al que va dirigido.
Los first person shooters, como Call of Duty, Free Fire o PUBG, se ejecutan especialmente bien en este smartphone. Por el contrario, con Genshin Impact tuve algunos desencuentros. En configuraciones de gráficos altas no va tan fluido como se esperaría, aunque es jugable. Ahora, cuando lo coloqué en ajustes equilibrados, si bien la imagen no era reluciente, se veía bien y con suficiente fluidez. Solo que, las pantallas de carga sí demoraron. Destaca su gestión térmica. Incluso tras sesiones largas de juego, el equipo se mantuvo tibio.
Bien. Vistas las flaquezas y fortalezas del Pova 7 Pro 5G, quiero terminar con el módulo de cámaras y las funciones de inteligencia artificial. Debo decir que estos dos apartados estuvieron a punto, a nada de reorientar esta reseña. Y para bien, todo sea dicho. Al final no lo hizo porque no fueron más que un abrebocas. Pero vamos por partes.
El módulo de cámaras está para cumplir, no para deslumbrar. Su sensor principal de 64 MP resuelve cuando el sol está de nuestro lado. Entrega imágenes nítidas y colores aceptables para capturar un momento espontáneo, una salida con amistades o tu pareja. Es una cámara funcional para el día a día, y resalto DÍA, porque en la noche no tiene cómo competir.
Quiero decir, la imagen en Super Noche ilumina lo suficiente para no decir que solo hay un bulto enfrente. Capta generalidades, sin definición ni detalle, así que es pésimo para retratos, fotos grupales o pues, para casi todo en la noche. Cuando la luz cae, también cae el Pova 7 Pro 5G. En cuanto a la grabación de video, el sensor principal alcanza 4K a 30 cuadros por segundo, suficiente para videos casuales en redes sociales.
Por el frente, el sensor de 13 MP realiza un trabajo digno para una videollamada o una selfie, nuevamente, en condiciones con buena luz artificial o natural. Sin embargo, la función de Retrato deja mucho que desear. Intenté tomar una selfie con mi colega Ana Karen y para que nos captara a los dos tuve que echarme hacia atrás para que nos detectara a ambos. Su modo retrato automático falla.
Dicho lo anterior, les diré por qué casi reenfoco toda esta reseña. Todo tiene que ver con la IA. Al ir a Tecno IA en Ajustes del teléfono encuentras varias opciones para aprovechar la tecnología. Me concentro en Asistente de llamadas, que recibe llamadas por ti y da una sola respuesta automatizada y graba mensajes para ti; Asistente de traducción; Reproductor Visha, para generar subtítulos al ver contenido multimedia; y Resumen de grabación. ¿Acaso no suena genial? No tanto.
Podría decir una a una las irregularidades de cada herramienta, pero en todas lo que resalta es la imprecisión. Ilustro con el Resumen de grabación. Realicé una pequeña entrevista y la grabé con el celular. Después de descargar el paquete de Español, porque por default solo están disponible Inglés, Francés y Árabe (¿por?), traté de obtener el sumario de la conversación infructuosamente
"No se puede resumir porque no se detectó información utilizable en la grabación", fue la indicación del equipo.
Y esa imprecisión o de plano incapacidad ocurrió con todas y cada una de las herramientas antes descritas y otras como el Asistente de escritura y Asistente de documentos. A esto debemos sumarle la "curiosa" generación de imágenes en la cámara. Hablo de la función Retrato AIGC que transforma una foto en una imagen de IA que nada que ver con la original. Es decir, aprovecha algunos rasgos faciales para colocarte un peinado o un traje formal, pero los resultados son de risa involuntaria.
Con todo, quiero cerrar los últimos golpes bajos con un reconocimiento. En definitiva, Tecno debe pulir y MUCHO su IA. Eso no incluye a la función Vlog de la videocámara, herramienta automatizada que a partir de la grabación de varios cortos, genera videos bastante dignos de menos de un minuto. Esto es muy similar a lo visto en Samsung Galaxy A56, solo que por un precio considerablemente menor.
Y de hecho es mejor, diría, pues en el Pova 7 Pro recibes instrucciones escritas y una guía visual de cómo debes grabar cada corto para obtener un mejor resultado, sea que quieras grabar un Get Ready With Me o una experiencia de tu último viaje a Las Vegas. No es perfecto, no reemplaza un trabajo pensado y estructurado en una plataforma de edición, pero genera videos sencillos y rápidos para alimentar tus redes, si es que eres un creador
El gran acierto es el panel AMOLED de 6.78 pulgadas, su gran fluidez de 144 Hz y brillo suficiente de 4,500 nits que se ve bien incluso bajo el sol. La batería de 6,000 mAh rinde día y medio o más sin problema. El procesador Dimensity 7300 ofrece fluidez estable en juegos populares, buena gestión térmica y una experiencia que, por el precio, resulta sorprendentemente completa para consumo multimedia y gaming casual.
LO MENOS COOL...
El mayor tropiezo está en el software. HiOS 15 viene saturado de bloatware y funciones de IA que prometen mucho, pero cumplen poco. El módulo de cámaras queda limitado a condiciones de buena luz y se desploma de noche. Las luces traseras lucen atractivas aunque aportan poco en el uso real. Tecno debe madurar con urgencia. Un hardware competente debe venir acompañado con un software igual, de otro modo la experiencia termina por no convencer.
CONCLUSIÓN
El Pova 7 Pro 5G no intenta ser un celular para todos, sino para quien prioriza jugar, ver contenido y usar redes sin preocuparse por la batería o el rendimiento. Sacrifica sus cámaras y es descuidado en el software con tal de mantenerse firme en lo que más importa a su público, o sea, el gaming. Reconozco que es un equipo honesto con su propósito, competitivo por su precio y claramente diseñado para el gamer casual mexicano. Si puliera sus inconsistencias podría hablarle a un público más amplio. Ojalá Tecno lo tome en cuenta.
Tecno Pova 7 Pro 5G
$5,700 en Walmart México
Calificación
3 estrellas de 5