Los acarreados no existen; son compañeros a los que se les proporciona transporte -Conocido líder sindical

Ciudad Juárez.- Si el visitar un lugar frecuentemente fuera una política pública eficaz, el gobierno de Sheinbaum hubiera sido bueno para Juárez. Desde que asumió su cargo, van cuatro visitas que realiza a nuestra frontera. En contraste, no ha visitado ninguna vez la capital del Estado.
Bajo ese mismo parámetro, Badiraguato hubiera sido el lugar más desarrollado del país durante el gobierno de López Obrador, pues en su mandato visitó ese municipio en seis ocasiones, al menos públicas. Seguramente tuvo varias reuniones con los empresarios de esa región.
Debemos de concluir que, al igual que su antecesor, parece que Claudia Sheinbaum gobierna nada más para su grey, y no para todos los mexicanos. Esta distinción con la falta de visitas a la capital evidentemente atiende a un carácter enteramente político-partidista.
En su momento, la gobernadora del Estado Maru Campos quiso llevar la fiesta en paz con el gobierno federal. Sin embargo, como la fábula del alacrán y el sapo, la naturaleza de los políticos emanados de Morena es golpear, continuar golpeando, e incesantemente golpear. Así entienden la política.
No olvidemos que los integrantes de Morena debatían y resolvían sus asambleas a sillazos. Tampoco olvidemos que en su momento, tomaron Paseo de la Reforma en la Ciudad de México cuando perdieron la elección frente a Calderón. No olvidemos que ‘mandaron al diablo’ las instituciones que años después encabezarían, precisamente para seguir mandándolas al diablo y desmantelarlas. Tampoco olvidemos que el líder de ese movimiento llegó a decir en varias ocasiones “no me vengan con que la ley es la ley”.
Es decir, a nadie puede sorprender la forma en que los gobernantes de Morena actúan. Cuando el gobierno federal decidió golpear a la gobernadora por el tema de la supuesta invasión de agencias extranjeras, Campos se dio cuenta que no podía confiar en quien claramente no es confiable más que para el crimen organizado.
En lo personal creo que Maru Campos, precisamente por querer llevar la fiesta en paz con el gobierno federal, no quiso preparar un candidato fuerte y solido para sucederla. Quizá pensaba hacer lo que muchos de sus pares han hecho. Sin embargo, la ofensiva del gobierno federal en su contra, le hizo recapacitar.
Por su parte, la fortaleza de Marco Bonilla se debe a la fuerza y popularidad que él mismo ha adquirido como alcalde de la capital, pero no por alguna concesión graciosa de Campos. Pienso que, si Maru Campos hubiera preparado mejor la elección que tiene lugar el año que viene, el tema político ahorita estaría resuelto al interior de Acción Nacional, y no andarían los precandidatos a la presidencia municipal de Chihuahua dándose hasta con la cubeta.
Escribo esto y hasta ahora no ha llegado Claudia Sheinbaum a nuestra frontera. Sin embargo, hay varios elementos que se repiten de forma cíclica en las visitas tanto de López Obrador como de Sheinbaum a los Estados.
Todos recordamos que en varios eventos, López Obrador, en ejercicio de la política porril que practicaba, encargaba a los movilizadores de su gobierno que cuando un gobernador de oposición subiera a hablar al podio, lo abuchearan. Posteriormente él entraba al quite a ‘calmar’ a la masa que de forma ‘espontánea’ había reaccionado contra su gobernador, pero se calmaba ante la petición de López Obrador.
Lo mismo sucedió hace dos días en la visita de Sheinbaum a Guanajuato, Estado precisamente gobernado por Acción Nacional. Curiosamente, esto no pasa en los Estados que son gobernados por Morena. Quien crea que los abucheos de esos eventos son espontáneos, es que no entiende nada de política. Esta es una forma muy primitiva de hacer política, pero en Morena hacen política cavernícola, nada que hacer ante eso.
Según ha trascendido en notas del día de hoy, varios camiones están llegando a nuestra ciudad, provenientes de diversos municipios como Namiquipa, Casas Grandes, Cuauhtémoc, Delicias y Madera. Esto se debe a que quieren tener un ambiente controlado para poder aplaudir o abuchear a mansalva, según sea requerido por quien dirige la orquesta.
Según ha trascendido en los medios, la Gobernadora Maru Campos no estará en el informe de Claudia Sheinbaum en la Plaza de la Mexicanidad y solo se reunirá con la Presidenta con A (la que se jacta de ser ‘sorora’, lo que eso signifique) en el aeropuerto a su llegada de la capital del país. Ese es el trato que Sheinbaum le dispensa a los chihuahuenses. Como refería en un principio, debe entender que gobierna para todos, no nada más para los morenistas.
Ahora bien, el hecho de que venga a presentar su informe en la víspera del destape del próximo candidato o candidata a la gubernatura por parte de Morena, me parece muy sintomático. Creo que el mensaje que se envía es evidente.
A su llegada, Sheinbaum recibió reclamos afuera del aeropuerto en donde se le mencionaba que la ciudad estaba llena de baches. Igualmente, expresó que su gobierno informa todos los días, no únicamente en el informe. Creo que es importante distinguir la propaganda que emiten todos los días desde el púlpito de la mañanera y lo que es en realidad informar.
Ya en su mensaje, la Presidenta Sheinbaum se dedicó a hablar de soberanía, de la intervención francesa y del porfiriato. Una actitud de profesora de historia, en un país que requiere más voltear al futuro y darle la vuelta al pasado. Habló también de la construcción de carreteras, un hospital, entre otras supuestas obras públicas que habrá de emprender en próximos meses.
De seguridad (que es el principal flagelo del país) no parece haber destacado nada en concreto. Se dice que cerca de quince mil personas asistieron a dicho informe.
El evento fue aprovechado por el alcalde con licencia Cruz Pérez Cuéllar para invitar a los juarenses al evento. Era lógico, quería mostrar músculo político en un contexto donde está a punto de decidirse la candidatura al gobierno de Chihuahua.