La corrupción que envuelve a Morena y todos sus actores políticos, alcanza también al INE. Ya sabemos que la presidenta de este organismo, -el cual debería ser objetivo, imparcial y transparente-, es fiel defensora de la 4T; ha sido omisa cuando se trata de impugnaciones en las que se ven involucrados candidatos o personajes de Morena y ha sido feroz persecutora cuando se trata de opositores al régimen. Su desempeño ha sido cuestionado una y otra y otra y otra vez. Sigue ahí y supuestamente seguirá en el cargo hasta el año 2032. (Ojalá que no sea así).
Guadalupe Taddei Zavala, fue presidenta del Instituto Electoral en el Estado de Sonora de 2014 a 2021; preside el INE desde abril de 2023; fue seleccionada por un sorteo efectuado en la cámara de diputados, para un periodo de 9 años.
Al momento de su nombramiento, Taddei tenía familiares que ocupaban cargos en el gobierno de México y el de Sonora. Por ejemplo, Jorge Luis Taddei Bringas, su primo, era delegado de la Secretaría del Bienestar en Sonora. Pablo Daniel Taddei Arriola, hijo de Jorge Luis Taddei, fue nombrado director de la empresa paraestatal Litio MX; por otro lado, Ivana Taddei Arriola, hermana de Pablo Daniel, era diputada local en Sonora, obviamente postulada por Morena. AMLO se concretó a decir que no había problema con que aún con esas relaciones familiares, ella pudiera ocupar la presidencia de un organismo que debe ser “ciudadanizado”.
Esta semana ha dado mucho de que hablar. Ya que se han revelado contratos millonarios que ha celebrado con determinados proveedores, desde que estaba en Sonora.
En redes sociales se hizo viral un video en el que aparece la señora Taddei “enfiestada”, al lado de José Alfredo Hernández Casillas. Ella es libre de reunirse con quien quiera y de celebrar las fiestas patrias como mejor le parezca. Sin embargo, además de que hacen burla del grito Independencia, es evidente la confianza y cercanía mostrada entre estas dos personas. Por otro lado, hay un video más (y seguramente muchos otros), en el que ese mismo empresario le organizó una suntuosa fiesta dedicada a Guadalupe, en una mansión en San Miguel Chapultepec. El reportaje dice que por su cumpleaños número 62, así que deduzco que es de junio del año pasado; en él se aprecian arreglos florales y mesa larga adornada como si fuera de la realeza, hay un saxofonista amenizando y se visualiza la lujosa y excéntrica vivienda. Nada modesta.
No puede la titular del INE negar la cercanía y estrecho vínculo que sostiene con ese empresario, tan es así, que los hijos de ella aparecen en los videos y fotografías. Así que es evidente el conflicto de interés y la corrupción de la cual es directamente señalada.
Desde su llegada al INE, han sido constantes las notas periodísticas que señalan su relación con empresas proveedoras de material electoral, incluidas algunas que son blanco de investigaciones federales por presuntas prácticas monopólicas en este mercado. Resaltan por lo exorbitante de los contratos multimillonarios que se ha ganado José Alfredo Hernández; con los que lo ha beneficiado Taddei desde Sonora y en estos últimos tres años desde el INE.
Ayer o antier, Taddei concedió una rueda de prensa, se limitó a negar que exista corrupción; sin responder a los medios de comunicación; no aceptó preguntas de los reporteros que intentaban ahondar en temas como su relación con José Alfredo Hernández Casillas, empresario del conglomerado de productores y comercializadores de materiales electorales como Cajas Graf, Corporativo ZEG y Litho Formas, entre otras.
Al igual que Andrés Manuel, resulta y resalta que esta señora tiene un chofer, (que además le cocina en exclusiva a la doñita), con un salario comprobable de 70 mil mensuales -más lo que reciba bajo cuerda-. Es decir, el sueldo correspondiente a una jefatura de departamento. Eso ya de por sí está muy mal. Porque premia a su leal y fiel perro de compañía con un ingreso que no paga ella, sino que lo pagamos las y los mexicanos con nuestros impuestos. No decían eso de que “se acabaron los privilegios”. Además de chofer y cocinero, es su testaferro (prestanombres).
Pero eso no es todo, sino que aunado a lo anterior, en nómina aparece otro chofer, uno fantasma, ese ni siquiera tiene que ir a trabajar, pero ahí cobra. De esos habrá muchos en todas las dependencias del gobierno federal, (no me alarmo por los aviadores); lo que es fatídico e ilegal, es que el segundo chofer, sea representante legal de algunas de las empresas que surten al Instituto. A lo cual se suma que el anterior administrador de las empresas mencionadas, luego se hizo alto funcionario del mismo INE. O sea, que les vale tres cacahuates, que un día sean funcionarios y al siguiente día proveedores o las dos cosas al mismo tiempo. Eso no es posible. Es ilegal. Es inadmisible y debe ser investigado y sancionado.
Ya es momento de que Guadalupe Taddei renuncie. Momento de que la UIF investigue los recursos. Ya es momento de que la Auditoría Superior determine el conflicto de interés, las supuestas licitaciones y adjudicación de contratos. Momento de que la FGR entablé un procedimiento por la posible comisión de delitos graves. Momento de que esa mujer y sus secuaces vayan a dar a la cárcel.
Ya es momento…