El Instituto Nacional Electoral (INE) está estrechamente relacionado con la evolución de la democracia en nuestro país y los cambios en las reglas de la competencia político electoral. Su nacimiento y evolución se explican por los momentos que se vivían en México, por las crisis y los procesos electorales cuestionables por decir lo menos. La “ciudadanización” del INE fue y es la respuesta para el órgano encargado de organizar las elecciones federales y la coordinación con los organismos electorales locales, por eso es importante dejarlo claro: el INE es más que sus consejeros.
La renuncia de la hoy ex presidenta consejera, Guadalupe Taddei era más que necesaria para realizar las investigaciones correspondientes, de igual manera, las renuncias en cascada que se han dado de personal del INE, pero que quede claro, su renuncia no los exime de responsabilidades y sanciones si es así lo determinarán las investigaciones.
La ASF, de la mano de las investigaciones del Órgano Interno de Control del INE debe darle cause, revisar los audios que se han filtrado a los medios de comunicación, documentar todos los casos que se han señalado, licitaciones, proveedores, todos aquellos que estén involucrados en esté escándalo y deslindar responsabilidades, tanto administrativas como penales porque este gobierno lo ha dicho y esta es sin duda una oportunidad inmejorable, a nadie se le va a encubrir.
Aquí también es importante recordar un detalle que la oposición omite no porque no lo sepa, sino porque es muy conveniente para lo que cuentan: durante el proceso de elección de Taddei Zavala, todos los grupos parlamentarios respetaron lo que la ley señalaba en cuanto a que sí no había un consenso, el siguiente paso, sería la insaculación para garantizar una elección sin tintes partidistas, como anteriormente sucedía en el proceso de elección del Consejo General del INE.
Hoy la oposición desmemoriada cuenta que Taddei pertenece a la Cuarta Transformación, y eso dista de la verdad. En 2023 al no llegar a un consenso en la elección de consejeros, tal como lo dicta el artículo 41 del LGIPE, ante la ausencia de acuerdo, se recurriría a la insaculación, y todos, todos los grupos parlamentarios estuvieron de acuerdo. Una mentira más.
Nadie lo niega, hacerlo sería ocioso, es claro que el INE tiene una crisis, sí, pero se trata de una crisis administrativa, un escándalo de corrupción que debe ser investigado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), pero no solo eso, debe haber consecuencias, estamos obligados a que este caso se aclare y las y los responsables sean castigados, tanto administrativa como legalmente. Sin embargo, lo que sucede hoy de ninguna manera es una crisis del ejercicio electoral del INE.
Es penoso, por no decir más, que la oposición intente sacar raja política denunciando que las elecciones del 2027 están en riesgo debido a esta crisis administrativa que vive el instituto, pero está más que claro no es así. Lo único cierto es que están buscando pretextos porque ya saben que les viene una elección compleja en donde perderán incluso lo que hoy tienen, como es el caso del estado de Chihuahua. Pero lo reitero: el INE es más, mucho más que una Taddei, más que como un Luis Carlos Ugalde o un Lorenzo Córdova.