-Hace estragos control federal del bachillerato
-Habrá reforma electoral, pero light
El mensaje que difundió Maru Campos ayer domingo pareció, por el tono, el momento y el contenido, una advertencia más que un mero boletín para hacer una rutinaria defensa de la soberanía o para fijar alguna improvisada postura ante la creciente tensión entre México y Estados Unidos.
La gobernadora comenzó por establecer una posición obligada para cualquier autoridad mexicana, la de rechazar una eventual intervención militar estadounidense en territorio nacional.
Nadie podría esperar una postura distinta de una mandataria estatal, y menos de quien gobierna una de las principales fronteras del país.
Pero el verdadero destinatario de sus palabras no estaba en Washington ni en el Pentágono, sino en Palacio Nacional. Eso fue evidente.
Campos Galván desarrolló -en un breve mensaje de menos de cinco minutos- una tesis que va mucho más allá de las diferencias partidistas o posturas normales de oposición política.
Sostuvo que la vulnerabilidad que hoy enfrenta México no fue provocada por Estados Unidos, sino por las decisiones tomadas desde el poder federal en los últimos años.
Según su razonamiento, las amenazas sobre una posible acción militar de EU en México o incluso sobre el futuro del T-MEC tienen su origen en la impunidad y en la protección política otorgada a personajes señalados por sus presuntos vínculos con el crimen organizado.
Básicamente, la gobernadora le dio la vuelta al discurso oficial federal. Mientras desde Morena insisten en cerrar filas frente a las presiones externas bajo la bandera del nacionalismo, Maru sostuvo que la verdadera defensa de la patria pasa por otra ruta, la de combatir las complicidades internas.
De ahí avanzó a la parte medular de su sorpresivo posicionamiento dominical: "el auténtico entreguismo es dar el control político al narco".
Fue una acusación frontal que, además, coloca toda la responsabilidad de una eventual crisis diplomática, comercial o incluso de seguridad en el gobierno de la Cuarta Transformación.
La afirmación equivale a decir que una ruptura con Estados Unidos o un deterioro en la relación bilateral no sería consecuencia de las decisiones de Washington, sino del fracaso del régimen para deslindarse de quienes son señalados como criminales por las autoridades estadounidenses.
Así redefinió Campos Galván el concepto mismo de soberanía porque, desde su óptica, la patria no se defiende solo con alzar la voz frente al extranjero, sino con evitar que el crimen organizado encuentre refugio en las estructuras del poder.
En el marco de las tensiones binacionales es imposible no leer el mensajes de la mandataria como una posible advertencia de una nueva crisis de grandes proporciones con el poderoso vecino norteño.
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La eliminación de los exámenes de admisión para nivel bachillerato, que la Secretaría de Educación Pública presume como un gran logro de la 4T, fue aceptada en 18 estados del país, incluidos los opositores Chihuahua, Yucatán y Durango, así como los otros 15 con gobiernos morenistas.
Ese modelo, pomposamente llamado "Mi derecho, mi lugar" no lo aceptaron otras 14 entidades, siete de Morena, tres del PAN, dos de Movimiento Ciudadano, una del PRI y otra del Partido Verde, por lo que allá continuaron con el mismo método de asignación, a través de evaluaciones para ganarse el derecho de un lugar en las instituciones del nivel medio superior.
Chihuahua, según algunos, cedió desde el año pasado para llevar la fiesta en paz con la Federación. Evidentemente, de poco o nada le sirvió, a juzgar por el choque político de semanas recientes, el cual derivó en un distanciamiento claro, para decirlo suavemente.
El caso es que con los exámenes de admisión de antes del modelo siempre quedaban fuera estudiantes, cuyos padres debían buscar por todas partes alguna permuta o ventana de oportunidad para inscribir a sus hijos, pero ahora se presume la aceptación del 100 por ciento, otra más de las falsedades -que inician en el tercero constitucional- del sistema educativo.
Este modelo recién aplicado ha dejado también a dos mil 650 jóvenes sin espacio en bachillerato. Pocos, en apariencia, en relación a los más de 50 mil que solicitaron su inscripción. La mayoría de los rechazados está en Juárez, pero también hay en otras regiones que vuelven a evidenciar su rezago.
El problema mayor no es el índice de no admitidos o rechazados, sino que algún algoritmo nada transparente manejado a nivel federal es el que dice en qué escuela quedará cada alumno, con criterios que no siempre coinciden con la decisión o las necesidades de estudiantes y familias.
Comienzan a surgir las quejas de alumnos a los que “el sistema” los mandó a un plantel que no era su primera, segunda ni tercera opción, sino a alguno del otro lado de la ciudad o muy alejado del lugar donde viven o donde realizan sus actividades.
Sí, no hubo examen de admisión, pero el nivel de rechazo, así sea en apariencia menor, se mantiene, lo que vuelve ficticias la igualdad y la inclusión.
Sí, no hubo examen y eso podría ayudar a democratizar las oportunidades y garantizar el derecho a la educación, pero de nada sirve que les asignen un espacio al que es humanamente imposible llegar porque un algoritmo en la mayor opacidad no distingue que el alumno vive en el sur y le dio su lugar en el extremo norte.
Sí, no hubo examen, pero el nivel medio superior fue plenamente entregado al nivel federal, es más alejado de la población, el que ahora deja la bronca a nivel estatal, a ver cómo le hace no sólo con los rechazados, sino con los que mandó a donde da vuelta el aire sin más opción para quejarse ni para buscar alternativas en el sistema público.
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La Comisión de Gobernación, encabezada por el priista Guillermo Ramírez y en la que tienen asiento todas las fuerzas políticas, rasuró finalmente toda vacilada y toda payasada de las decenas de propuestas de una reforma electoral que habrá de salir hoy en el periodo extraordinario citado por el Congreso del Estado.
Los legisladores de los minipartidos parásitos -en los que ahora hasta el PRI queda incluido- iban por su interés de poder postular como regidores a sus candidatos a presidentes municipales, para garantizarles la nómina a cambio del sacrificio de las campañas perdedoras.
Ese será el regalazo del PAN a cambio de votos para sacar la ficción de que el Instituto Estatal Electoral pueda anular elecciones donde se entrometa el crimen organizado, una posibilidad que la propia consejera presidenta del organismo, Yanko Durán, ha cuestionado y criticado públicamente.
Morena quería el imposible deseo de la elección directa de regidores y cambiar las asignaciones de diputados plurinominales, Movimiento Ciudadano la segunda vuelta y el PAN, además, imponer un candado de alternancia de género con especial dedicatoria para el alcalde de Juárez con licencia, Cruz Pérez Cuéllar, a fin de impedirle ser candidato en 2027, tentación que se derrumbó en el camino.
De toda la lista de deseos de los partidos -en la que había choques y fricciones insalvables, a veces por muy obvias razones- parece que lo único vivo que quedó fueron los ediles de regalo y la inaplicable anulación por intervención del crimen. Todo lo demás quedó en pausa, sin revisar o sin aprobar.
Así, los legisladores optaron por acabar con todo el ruido de su propaganda de las últimas semanas, para dejar una reforma mínima, light, que a lo mucho atenderá los caprichos de algunos y la necesaria armonización de las normas locales con las reglas federales previamente aprobadas.
Mucho ruido político y pocas, casi nada de nueces legislativas... igual que le pasó a la 4T con las propuestas de la presidenta Claudia Sheinbaum, cuando quiso probar la solidez de su mayoría a nivel federal con nuevas reglas electorales que terminaron abortadas.
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Este fin de semana se realizó otra edición del programa "Mi Mercadito Más Barato", iniciativa de la administración del alcalde, Marco Bonilla, junto a la Central de Abastos y empresas nacionales de alimentos que se han ido sumando.
Casi 3 mil familias acudieron a aprovechar las ofertas disponibles en el gimnasio Tricentenario.
La respuesta obtenida en esta tercera edición también deja una lectura política importante: los ciudadanos valoran los programas que resuelven problemas cotidianos.
Por eso no sorprende que el programa se haya consolidado como una de las iniciativas sociales más exitosas del Gobierno Municipal.