En la medida que se acerca la final del mundial, los partidos políticos y sus protagonistas, se montan en su alegría colectiva y tratan de allegarse algo de poder de la catarsis, de la poderosa fiesta deportiva. Hasta nuevo aviso, nadie puede negar que el gobierno de la transformación, ha logrado mostrar al mundo un rostro de alegría, de desarrollo económico y de paz social. Todo lo contrario, a lo que trata de decir la propaganda prianista.
¿Alguien que está viviendo en este poderoso ambiente social de felicidad, de alegría colectiva, puede aceptar como verdad, la mentira que a fuerza de repetirla millones de veces, quiere convertir en verdad el PRIAN, de que, el de Claudia Sheinbaum “es el gobierno de la muerte”, de que “la presidenta es narcotraficante”?.
O, cómo cuando Temo Estrada reflexiona: “¿cómo se puede decir, que el gobierno de la transformación es enemigo a muerte de un pueblo, cuando más del 70% de sus habitantes reciben mil millones de pesos en programas sociales que los benefician directamente?”.
Sólo un Ricardo Anaya, un Alito, una Lily Téllez, un Salinas Pliego, siguen aferrándose ciegamente, a que se deben seguir distribuyendo ríos de mentiras, para poder debilitar a la presidenta Claudia. Y hasta a AMLO, que ya no está, pero tiene un peso moral e histórico enorme, le siguen tirando mentiras. Con la obvia intención de que “mentira que no mata, tizna”.
Por el momento, la distribución de ese tipo de descomunales mentiras, no han dado resultado, en esta coyuntura futbolera.
Ariadna Montiel y sus guerreros digitales, se están esforzando por decodificar y atajar de frente el alud de mentiras distribuidas desde el extranjero, antes de que puedan lograr algo de efectos persuasivos contra el proceso de la transformación.
Porqué pasando el mundial, la ultraderecha en general, se va a venir con todo su poder contra el país; tal como lo han hecho en otros países para robarle al pueblo mexicano, su libertad electoral por las buenas y/o por las malas.
La tarea de enfrentar esa guerra digital de la ultraderecha tan desigual, es un reto titánico para los gobiernos progresistas, ante la magnitud del poder digital, del uso de la IA y económico de la ultraderecha extranjera en todas las aplicaciones de internet. Vienen tiempos, muy difíciles en la tarea de ejercer el voto democráticamente, ante las pinzas de la coerción sicológica y hasta militar que usa la ultraderecha en este tiempo.
Para aquel que anhela la transformación del país, no es opción dejar la tarea de la guerra digital en todas las redes sociales por la democracia, para otro momento. Los ejércitos del “paso del ganso” digital, ya están trabajando, sembrando miedo, odio, mentiras, frustración, indecisión, dudas en las mentes del proceso de la transformación.
Teniendo a la vista, la desastrosa experiencia en otros países, como en Colombia, en la que a los ríos de mentiras distribuidas en el país, contra gobiernos progresistas en general, las dejaron recorrer al país, sin enfrentarlas a tiempo y de forma contundente: ¿hay que esperar hasta que se tenga la soga hasta el cuello, para combatirlas, para refutarlas?; ¿hay que “empezar a pensar” combatir al fascismo, cuándo ya lo perdiste todo en las elecciones por no hacer nada?.
¿Cuál, cuándo es el momento para enfrentar con todas las fuerzas, la intervención física y digital extranjera?.
El áspid del fascismo ya empezó a poner sus huevos venenosos, para aplastar la democracia en México. “Lo que se ve no se duda”, dijo el clásico de Juárez. Pero el trabajo de la ultraderecha es inventar mentiras, como respira.
Lo cierto es que Claudia Sheinbaum está recibiendo el prestigio político, por la imagen que proyecta al mundo de gobernar a un pueblo en paz y lleno de felicidad y sin los problemas de narcotráfico que la ultraderecha a fuerzas, le quiere endilgar y con el T-MEC vigente y el dólar cayendo ante el peso mexicano. Es obvio que el PRIAN, está saliendo perdiendo.
En la política local, los aspirantes a la gubernatura por MORENA, siguen recorriendo territorio organizando eventos, evitando el golpeteo entre ellos. Mientras que, en el PAN, la lucha por la candidatura a la presidencia de Chihuahua, está generando conflictos internos que tienen preocupados al estatal. La guerra sucia entre panistas, es un “toma y daca” incansable en las redes sociales. El problema en sus bases es que no aceptarán a un candidato del PRI, para la alcaldía de Chihuahua, quieren a un panista tradicional. La cuestión es que, el PRIAN, tampoco la tiene segura en el municipio de Chihuahua.
Opinión
Sábado 04 Jul 2026, 06:30
¿Cuándo enfrentar la intervención extranjera en las elecciones?
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José Díaz López