Tres meses sin pago jubilados en STSUACH

La carnita de “Bayo” en Morelos

Con historial de ventas de terrenos y/o dinero prestado, en lugar de ser castigado resultó con premio el agente, Jorge Alberto A.J., integrante del exclusivo grupito de escoltas de la Policía Estatal.

Lo exhibieron sus propios compañeros en uno de sus tantos viajes, ahora en Londres, protegido por sus jefes en la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, en la publicación de GPS de hace dos días.

Pues ahora salió el peine que, pese a sus excesos como escolta de la Subsecretaría de Asuntos Internos de la dependencia estatal, fue reubicado a Palacio de Gobierno desde el año pasado, con la comodidad y manejo que ello implica.

Tal vez Bianca Luz Guadalupe Nevárez Moreno, la titular de la subsecretaría, conocía su manejo y mejor se lo quitó de encima, tumbándolo, aunque sea para arriba, pero alejarlo lo más posible de su área.

Irónicamente estaba en el área que se encarga de vigilar la conducta policial, recibir denuncias ciudadanas y estar encima del personal operativo, entre otras responsabilidades.

No hay información de investigación en turno; y por supuesto, menos se habla de sanciones, ante conductas señaladas por los mismos compañeros.

Por cierto, cada vez es más público que los comandantes de escoltas regentean diversos antros en la ciudad, entre ellos el Trasnochados, cuya publicidad es elaborada al interior de las paredes de Palacio. Alguien debe saberlo que les ponga un alto.

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La situación a la que están expuestos los pensionados y jubilados del Sindicato de Trabajadores al Servicio de la Universidad Autónoma de Chihuahua (STSUACH), está ya en niveles insostenibles.

No menos de tres meses son los que han dejado de recibir la aportación a su sueldo por parte del fideicomiso sindical, lo cual afecta a cientos de extrabajadores, la mayoría de la tercera edad.

Han sido frecuentes e intensas las discusiones en asamblea, pero no hay solución alguna, porque los dineros simplemente se esfumaron.

Ven los jubilados y pensionados con mucha claridad como responsables de esta situación, a Ricardo Moncayo y su sucesor en el cargo, Salvador Salgado, exsecretarios sindicales, a quienes no bajan de acusaciones de corrupción y pésimo manejo.

Los procedimientos penales han llegado a nada. Han resultado ganones los defraudados por la venta de los terrenos. Tienen millones en cuentas bancarias pero inmovilizadas por parte de jueces.

Los extrabajadores no han podido ver ni un peso del extinto fideicomiso ni del terreno que supuestamente sería vendido -en términos leoninos-, en un asunto que, hasta donde se sabe, está detenido y que sólo sería una aspirina para el problema.

Han propuesto los trabajadores en activo aumentar a nueve por ciento la aportación, pero hay resistencia financiera, porque no hay recursos en la Universidad para ese aumento de tres puntos en las aportaciones.

Es una papa ya no sólo caliente, sino candente.

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El aprieto en que se encuentra el alcalde de Morelos, José de Loreto Javalera Bojórquez, es mayúsculo, con 21 señalamientos u observaciones acumuladas del 2021 al 2024.

El tema ya lo llevó a comparecer ante la Fiscalía Anticorrupción, donde están por judicializar la carpeta, con la previsible liberación de orden de aprehensión.

Lo dramático del tema es el monto. No necesariamente son desviaciones y/o robos pero son discrepancias en balances contables, discrepancias en resultados del ejercicio y obras terminadas sin registrar.

Tendrían que estar junto con él sus gentes de finanzas y contabilidad, mínimo. Son un auténtico reborujo.

Donde hay “carnita” para la fiscalía es en los ejercicios presupuestales no acreditados, que son algo así como 108 millones de pesos, así como 57 millones en pólizas sin soporte, licitaciones e inconsistencias de predial, en todos esos años.

Por ahí podría venir el latigazo desde la Fiscalía que encabeza Abelardo “El Bayo” Valenzuela.

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La convocatoria que mantiene abierta la Dirección de Seguridad Pública Municipal para integrar una nueva generación de 100 policías y 50 bomberos pretende alcanzar un significado que va mucho más allá de un simple proceso de reclutamiento, según los administradores de Aldama e Independencia.

De concretarse, serían las últimas academias que impulse la administración 2024-2027 encabezada por Marco Bonilla. Cerrarán un ciclo que ha tenido como una de sus principales apuestas “el fortalecimiento permanente de la Policía Municipal y del Heroico Cuerpo de Bomberos”, según el discurso de la alcaldía.

Durante los últimos años, Bonilla y su equipo han invertido en patrullas, equipamiento, tecnología, videovigilancia e infraestructura para la seguridad.

Dicen haber entendido que el crecimiento del estado de fuerza resulta indispensable para responder a una ciudad que continúa expandiéndose y que demanda una mayor presencia preventiva en las calles.

Uno de los aspectos más interesantes de esta convocatoria es la decisión de ampliar el rango de edad de los aspirantes. Durante años predominó la idea de que únicamente los perfiles más jóvenes podían incorporarse a las corporaciones policiales. Hoy la visión parece ser distinta.

La combinación entre juventud y experiencia puede convertirse en una de las principales fortalezas de las próximas generaciones.

Mientras los aspirantes de menor edad aportan mayor familiaridad con las herramientas tecnológicas y la adaptación a los nuevos sistemas digitales que utiliza la seguridad pública, quienes cuentan con más años de vida llegan con estabilidad emocional, madurez y una capacidad de análisis que suele ser determinante en situaciones de alto estrés.

Si estas academias logran concretar la incorporación de alrededor de 150 nuevos elementos entre policías y bomberos, la administración de Marco Bonilla cerrará su gestión reforzando dos de las instituciones con mayor contacto directo con la ciudadanía.

Será, dice el alcalde, un cierre “congruente” con una estrategia que ha privilegiado el fortalecimiento de las corporaciones como uno de los pilares de la seguridad en la capital.