Ciudad de México.- Los devaneos eróticos de don Chinguetas no conocen límite. La otra noche su esposa lo halló en el lecho marital en compañía de una fémina de piel acanelada y undosa cabellera bruna. Hecha un basilisco la señora encaró a su infiel consorte: "¿Quién es esa mujer?". "No se lo pregunté -respondió calmosamente don Chinguetas-. Lejos estoy de ser tan curioso como tú". (Cosa extraña es la curiosidad. Por un lado lleva a mirar a través de la cerradura, y por el otro a descubrir América). "¿Viene Zapata?" -le preguntó alguien a un revolucionario sureño. "Respondió éste: "No. Me vine en el burro". (Un chiste más como éste y mis cuatro lectores quedarán reducidos cuando mucho a dos). "Sé que jamás encontraré al hombre perfecto -admite Rosibel-, pero me divierto bastante buscándolo". Según reportes de organismos no gubernamentales se están hundiendo algunos de los pilotes que sostienen las vías del tristemente célebre Tren Maya. Tal hundimiento es lamentable, pues muestra los yerros cometidos en la construcción de esa obra, visible emblema de la ineptitud y el autoritarismo del nefasto régimen obradorista. Otro hundimiento aún más deplorable hemos visto y seguimos viendo: el de las instituciones en que se funda la existencia de los valores que dan cimiento a la República: la democracia, la justicia y la libertad. El ejercicio democrático y la recta administración de la justicia prácticamente han desaparecido en México. Ahora la libertad está amenazada. Una legislación abiertamente violatoria de las garantías individuales consagradas por la Constitución hace de la Unidad de Inteligencia Financiera una Gestapo que sin freno ni restricción alguna puede perseguir a los ciudadanos y hacerlos objeto de abusos de todo orden. Con esta medida Claudia Sheinbaum iguala a su mentor, si no es que lo supera en ánimo dictatorial. El Estado aplasta a la persona, anula sus derechos, la somete y pone en trance de indefensión ante la autoridad. He aquí un paso más en el camino que nos lleva hacia la dictadura. La mayor desgracia que en nuestro tiempo le ha ocurrido a México es la llegada al poder de la aberrantemente llamada 4T. Su fundador es sin lugar a dudas el peor Presidente que en esta época ha tenido nuestro país; el que mayores daños le ha causado. La Presidenta actual tuvo la valiosa oportunidad de enmendar los mayúsculos errores cometidos por su autócrata antecesor, pero en vez de hacerlo ha mantenido los efectos de su caprichosa voluntad, y a ellos ha sumado otros abusos propios de la suya. La vida cívica y política de México ha sido minada en estos dos sexenios, el de AMLO y el de su seguidora. Tres naciones latinoamericanas, Cuba, Nicaragua y Venezuela, forman una tercia de heces. Nuestro país corre el riesgo de sumarse a ellas. Sombrío panorama dibujaste, escribidor. Pon en él una última nota colorida que aligere nuestro ánimo, oscurecido tanto por los días caliginosos como por los malos pasos gubernamentales. En la barra del antro la damisela cuya profesión era visible se dirigió al tipo que tenía al lado: "¿Tomamos una copa?". Respondió el sujeto: "No soy precisamente un bebedor, pero está bien: tomémosla". Poco después propuso la mujer: "¿Bailamos?". "No soy precisamente un Fred Astaire -dijo el sujeto-, pero está bien: bailemos". Luego sugirió ella: "¿Vamos a un motel?". Contestó el otro: "No soy precisamente un motelero, pero está bien: vamos". Terminado el episodio lúbrico el hombre se dispuso a retirarse. Le preguntó la daifa: "¿Y el dinero?". Replicó el individuo: "No soy precisamente un gigoló, pero está bien: dámelo". FIN.
MIRADOR.
Por Armando FUENTES AGUIRRE.
Su nombre: Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno María de los Remedios Crispiniano de la Santísima Trinidad.
Su apellido: Picasso.
Con aquel largo apelativo fue bautizado el 10 de noviembre de 1881, en la iglesia de Santiago Apóstol, de Málaga, quien al paso de los años sería el más afamado pintor de su tiempo.
Tuvo un enconado rival: Dalí, que decía de él: "Picasso es español. Yo también. Picasso es pintor. Yo también. Picasso es comunista. Yo tampoco".
El malagueño fue crítico hasta de su propia obra. En cierta ocasión vio un cuadro que le era atribuido. Al punto declaró:
-Es falso.
Uno de sus amigos acotó:
-Yo vi cuando lo pintaste.
Replicó él:
-También Picasso pinta Picassos falsos.
En efecto: es falso el arte que no dice una verdad, aunque sea falsa.
¡Hasta mañana!...
MANGANITAS.
Por AFA,
". El tren de López Obrador está en problemas.".
En vez de llamarse Maya,
el tren que hizo aquel hombre
ha de tener otro nombre:
debe llamarse Tren Falla.