El ingreso de miles de asistentes al Zócalo para la ceremonia del Grito de Independencia quedó sujeto a revisiones manuales y a simple vista.
En recorridos realizados por REFORMA en los principales accesos a la Plaza de la Constitución se constató que policías capitalinos tanteaban algunas mochilas, observaban rápidamente su interior y permitían continuar a los asistentes.
La revisión es aleatoria y depende del criterio de los agentes colocados en cada filtro.
Los uniformados centraron la atención en objetos voluminosos o filosos, bebidas alcohólicas, botellas y artículos que pudieran ser utilizados como proyectiles o representar algún riesgo.
Los agentes se apoyaron de detectores de metales portátiles.
Para los festejos de este año, los principales filtros de ingreso quedaron a cargo de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, apoyados por personal militar con atuendo civil.
Uno de los puntos con mayor concentración de asistentes fue 20 de Noviembre, donde el dispositivo tuvo que ser reajustado ante la llegada de más personas.
Agentes fueron observados cargando y recolocando vallas metálicas para reforzar el acceso y contener el flujo hacia la plancha del Zócalo.
El objetivo fue evitar que la presión de los asistentes sobre las vallas provocara un ingreso desordenado.
Otro de los accesos se ubicó sobre Pino Suárez, donde personas no identificadas repartieron brazaletes con la leyenda "Viva México".
Los distintivos eran entregados gratuitamente a quienes los solicitaban y algunos asistentes los mostraban levantando la mano al momento de cruzar el filtro policial.
En el lugar no se informó qué beneficio otorgaba el brazalete ni cuál era el criterio para su distribución.
La concentración de personas también aumentó en Madero y Palma, otro de los principales corredores hacia la Plaza de la Constitución, así como en el acceso de Venustiano Carranza.
El dispositivo oficial para el Grito contempla 3 mil 500 policías y 91 unidades únicamente para el Zócalo y Centro Histórico, donde fueron establecidos tres cinturones de seguridad.
En toda la Ciudad de México fueron desplegados 13 mil 107 policías, apoyados por mil 436 unidades, 46 motocicletas, ocho grúas, 12 ambulancias, seis motoambulancias y un helicóptero Cóndor para los festejos patrios.
El esquema de este año contrastó con dispositivos utilizados anteriormente en el mismo Zócalo.
En 2013, REFORMA documentó un operativo integrado por cuatro cinturones de seguridad, 35 arcos detectores de metales y nueve equipos de rayos X, además de perros entrenados para revisar el ingreso a la Plaza de la Constitución.
La vigilancia tenía entonces un componente de 5 mil elementos de la extinta Policía Federal, coordinados por el Estado Mayor Presidencial.
Los agentes fueron desplegados inicialmente en el Zócalo y el estado de fuerza aumentó hasta 10 mil agentes para la ceremonia del Grito. Los filtros cubrieron un perímetro de unas 20 manzanas del Centro Histórico.
Los mecanismos de revisión continuaron en años posteriores. En 2019 se observó que aunque ya no fueron colocados arcos detectores y los policías portaban detectores manuales Garrett para realizar inspecciones aleatorias de mochilas, bolsas y bultos.