En una reunión interinstitucional, representantes de escuelas de nivel medio superior realizaron una identificación de posibles grupos porriles, puntos de riesgo y comercios que ofrecen mercancías peligrosas para el estudiantado.

El encuentro fue presidido por la maestra María Patricia García Pavón, directora general del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), y contó con la presencia de adscritos a la Escuela Nacional Preparatoria (ENP) de la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y Colegio de Bachilleres (Colbach).

También acudieron funcionarios de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Gobierno de la Ciudad de México.

Uno de los principales objetivos de esta estrategia es conocer y compartir experiencias sobre la presencia y actuación de los grupos porriles en las escuelas de nivel bachillerato para así mejorar la prevención y respuesta ante posibles incidentes o movilizaciones.

Además, se consideró la atención de factores externos a las instituciones, como pueden ser comercios en los que se ofrezcan bebidas alcohólicas y espacios que puedan significar un peligro al estudiantado.

La coordinación tendrá una continuación el 3 de noviembre, cuando se prevé una reunión con el Gobierno de la capital para avanzar en acuerdos y acciones para la prevención de la violencia.

Estudios realizados en 2025 por Mejoredu apuntan a que al menos el 12 por ciento de los estudiantes de este nivel educativo han sufrido violencia por parte de sus pares, aunque encuestas realizadas por la SEP alzan la cifra hasta el 44 por ciento.

Entre los principales tipos de violencia que viven son la verbal y psicológica (40 por ciento) y física (29 por ciento).