Ciudad de México.- La empresa suiza Ruag, que desde hace varias décadas mantiene contratos con la Sedena, es indagada por un fraude en el mantenimiento de aviones caza F-5 de la Fuerza Aérea Mexicana, que tienen una antigüedad de más de 40 años.

Ruag, empresa que controla gran parte del mercado de soporte del F-5 a nivel mundial, incumplió un contrato con la Sedena debido a la estafa que le habría cometido su intermediario mexicano, un socio comercial externo.

Según la revelación del diario suizo SonntagsBlick, dicha empresa mexicana manipuló valores de las mercancías y los trámites de despacho para inflar artificialmente precios y tener ventajas fiscales indebidas.

Según las fuentes, este socio tenía acceso a información sensible sobre el valor de las mercancías, los trámites aduaneros y el cálculo del Impuesto al IVA.

La investigación señala que el fraude consistía en inflar artificialmente el valor de las exportaciones hacia México para aplicar tasas de IVA sobre sumas excesivas.

En 1982, la Secretaría de la Defensa compró 12 cazas Northrop F-5E. Eran aviones de combate que incluso a esas alturas no eran de última generación. En Estados Unidos ya tenían más de 10 años de haber iniciado operaciones.