Un elemento de las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano murió tras la explosión de una mina terrestre en la sierra de Tumbiscatío, Michoacán, con lo que suman al menos 18 militares muertos por este tipo de artefactos en el estado desde 2024.
La explosión ocurrió en las inmediaciones del poblado de Las Playitas, cuando los militares realizaban un recorrido de vigilancia y uno de ellos habría activado una mina, de acuerdo con reportes.
El uniformado fue identificado como Juan Manuel B. M., integrante del Primer Batallón de Fuerzas Especiales, conocidos operativamente como "Murciélagos".
Tras resultar herido, fue trasladado vía aérea a la 43 Zona Militar, en Apatzingán, donde recibió atención médica. Sin embargo, debido a la gravedad de sus lesiones, murió.
El uso de minas y otros artefactos explosivos contra fuerzas federales se ha convertido en una de las principales amenazas para los militares desplegados en la Tierra Caliente de Michoacán.
El episodio más grave ocurrió el 27 de mayo de 2025, cuando la explosión de una mina al paso de un vehículo militar en los límites de Michoacán y Jalisco dejó ocho integrantes de las Fuerzas Armadas muertos.
Antes, en diciembre de 2024, dos militares murieron en Cotija al explotar una mina contra un vehículo del Ejército y, dos días después, otros dos fallecieron en Buenavista cuando intentaban desactivar un artefacto explosivo.
En febrero de ese mismo año, dos militares murieron en Tepalcatepec tras la explosión de una narcomina durante un patrullaje, mientras que otros tres soldados fallecieron ese mismo mes durante un ataque con minas y drones en Aguililla.