Cd. de México.- Alfonso Fernández Magallón, "Poncho La Quiringua", capturado el pasado sábado, pasó en pocos años de ser un operador regional prácticamente desconocido a convertirse en uno de los criminales más poderosos del occidente del País y en el principal líder del grupo criminal de "Los Reyes", organización con influencia en los municipios de Los Reyes, Peribán, Tocumbo, Tingüindín y Cotija, en la frontera entre Michoacán y Jalisco.
Su ascenso estuvo marcado por el control territorial, el uso de grupos civiles para frenar operativos militares, la colocación de explosivos contra las Fuerzas Armadas y una disputa permanente contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Su importancia dentro del crimen organizado quedó reflejada cuando el Gobierno de Estados Unidos lo incluyó entre los principales objetivos de Cárteles Unidos, ofreciéndose hasta 5 millones de dólares por información que permitiera su captura o condena, además de imponerle sanciones financieras mediante la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Aunque durante años su nombre apareció esporádicamente en reportes de inteligencia, fue entre 2023 y 2025 cuando comenzó a figurar como el principal jefe criminal de la región de Los Reyes.
Los reportes militares y de inteligencia lo ubican como líder del "Cártel de Los Reyes", organización integrada dentro de Cárteles Unidos, alianza creada originalmente para contener el avance del CJNG en Michoacán.
Su estructura se fortaleció mediante alianzas con otros jefes regionales, particularmente con Juan José Farías Álvarez, "El Abuelo", líder del Cártel de Tepalcatepec y uno de los fundadores de Cárteles Unidos. Esa relación le permitió ampliar su influencia hacia la zona limítrofe con Jalisco.
Capacidad de control
Uno de los episodios que mostró su capacidad de control ocurrió en junio de 2023.
Cuando fuerzas federales desplegaron un operativo en Los Reyes y Peribán para realizar cateos e inspecciones, decenas de civiles bloquearon carreteras con camiones, vehículos y barricadas para impedir el avance del Ejército.
Las autoridades señalaron que esos cercos eran organizados por personas que protegían las propiedades de "Poncho La Quiringua".
Durante la jornada incluso hubo confrontaciones entre policías municipales y militares por la negativa de entregar armamento, mientras pobladores enfrentaban con piedras y palos a los soldados.
Aquel operativo evidenció que el líder criminal contaba no sólo con una estructura armada, sino con una red de protección social capaz de paralizar varios municipios.
El territorio controlado por Fernández Magallón se convirtió en uno de los principales frentes de batalla contra el Cártel Jalisco Nueva Generación.
La región de Cotija, Tocumbo, Tingüindín, Peribán y Los Reyes representa un corredor estratégico que comunica Michoacán con Jalisco y permite el movimiento de drogas, armas y precursores químicos.
Durante años, la zona fue escenario de emboscadas, bloqueos carreteros, ataques contra policías y enfrentamientos entre ambas organizaciones.
Las autoridades también vincularon a la célula conocida como "Pájaros Sierra" con el "Cártel de Los Reyes", organización que disputaba territorio al CJNG en Cotija. Ese grupo fue mencionado incluso en las investigaciones sobre el secuestro de la Alcaldesa Yolanda Sánchez en 2023.
Para 2025, el grupo encabezado por "Poncho La Quiringua" ya era considerado uno de los más peligrosos del país por el uso sistemático de explosivos.
Tras la muerte de seis militares provocada por una narcomina en Los Reyes, las investigaciones federales llevaron a la captura de 17 presuntos integrantes de su organización, entre ellos doce ciudadanos colombianos señalados como especialistas en explosivos.
Las autoridades atribuyeron esa célula directamente a Fernández Magallón y a su principal operador, Luis Enrique Barragán Chávez, "El Güicho" o "R5", quien también fue incluido por Estados Unidos entre los principales objetivos de Cárteles Unidos.
Su organización fue señalada reiteradamente por autoridades federales como responsable de controlar una de las zonas agrícolas más importantes del País.
Además del trasiego de metanfetamina, los reportes de inteligencia lo relacionan con cobro de cuotas, secuestros, privaciones ilegales de la libertad y control de rutas utilizadas para la producción y transporte de drogas sintéticas hacia Estados Unidos.
Los municipios bajo su influencia concentran parte importante de la producción de aguacate y berries, además de corredores que comunican con Jalisco y el puerto de Lázaro Cárdenas.