Autoridades federales y estatales clausuraron una pensión que resguardaba 30 autotanques cargados con hidrocarburos sin los permisos correspondientes en el Municipio de Soledad de Graciano Sánchez, San Luis Potosí, al detectar un riesgo inminente de explosión para la población y el medio ambiente.

El operativo conjunto se realizó en los patios de encierro de Grúas Pensiones Tangamanga, ubicados en el kilómetro 010+100 de la Carretera San Luis Potosí-Matehuala.

En la acción participaron agentes del Ministerio Público Federal, personal de la Fiscalía General de la República (FGR) y la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC).

Al interior del predio se localizaron unidades con capacidad de 48 mil litros cargadas con diésel, gasolina y combustóleo.

El titular de la CEPC, Mauricio Ordaz Flores, explicó que el establecimiento carecía de seguro de responsabilidad civil por daño ecológico y presentaba incumplimientos graves en la norma relativa al estudio de grado de incendio.

"No hay privilegios, ni tolerancia para nadie", sentenció el funcionario estatal al detallar que la intervención derivó de diversos reportes ciudadanos que alertaban sobre la peligrosidad del sitio.

La dependencia estatal advirtió sobre el peligro de un manejo inadecuado del material inflamable en una zona transitada.

Tras la colocación de los sellos de clausura, los responsables del negocio quedaron obligados a instaurar medidas correctivas inmediatas mientras se deslindan responsabilidades legales ante la autoridad federal.

Las unidades y el inmueble permanecen bajo resguardo de las fuerzas de seguridad como parte de los acuerdos establecidos en las mesas de construcción de paz.
Las autoridades informaron que mantendrán la vigilancia en este tipo de recintos para evitar que el almacenamiento clandestino de combustibles ponga en riesgo la integridad de las comunidades cercanas.