Chihuahua, Chih.- La diputada Jael Argüelles (Morena), médica de profesión, aclaró ser partidaria de la salud pública, tanto por trayectoria, como por experiencia de vida, y aseguró que la experiencia de ser atendida a través de diferentes subsistemas no ha hecho sino reforzar mi visión de que la universalización de la salud.

El posicionamiento textual de la diputada, fue respecto de una publicación con base a la pregunta directa sobre si deberían las y los diputados ser adheridos al IMSS o al ISSSTE para que conozcan por experiencia personal, el servicio de salud sobre el que legislan, fue la siguiente:

“No solo por mi posición política, sino también por mi formación profesional y experiencia de vida, siempre reivindicaré y abogaré la importancia de la Salud Pública, pues en ella he servido y de ella he sido derechohabiente a lo largo de mi vida. Primero en el ISSSTE por ser hija de maestros, después en el IMSS #35 como médica en formación, y actualmente en Pensiones Civiles del Estado por el cargo que ocupo.

Fue de hecho en el IMSS donde se me atendió por el servicio de cirugía debido a una apendicitis que llegó mientras aprendía en la rotación de Urgencias. La apendicectomía laparoscópica que recibí fue un procedimiento que sin el cobijo del IMSS no hubiera podido solventar. Y esto es la trascendencia de un sistema de salud público para la mayoría de nosotros: la posibilidad de enfrentar enfermedades complejas, como la enfermedad renal crónica o el cáncer, sin causar bancarrota a las familias.

Potencialmente, es nuestra única posibilidad de supervivencia en un mundo donde muy pocos tienen acceso al sector privado de la salud.

La experiencia de ser atendida a través de diferentes subsistemas no ha hecho sino reforzar mi visión de que la universalización de la salud no es solo un escenario ideal, sino un modelo necesario para avanzar en la garantía del derecho a la salud. Hay que recalcar que tampoco es un planteamiento exactamente novedoso, por eso en mi declaración hice mención de la política social de Gran Bretaña, de donde surgió el Informe Beveridge, titulado “Seguro Social y Servicios Afines”, donde se llamaba a luchar contra los cinco gigantes: la ociosidad, la ignorancia, la enfermedad, la miseria y la pobreza. Entre otras propuestas, además se abogaba por un servicio nacional de salud gratuito.

La universalización de la salud es una respuesta a la fragmentación histórica de nuestro sistema sanitario, que durante décadas ha condicionado el acceso a los servicios médicos con base en la situación laboral y a la derechohabiencia de las personas.

El gobierno federal ha dado importantes pasos en este sentido, a través de la creación del Servicio Universal de Salud y el proceso de credencialización que, en conjunto buscan facilitar el acceso de la población a los servicios del IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar, independientemente de su derechohabiencia.

La calidad de la atención médica no debería estar condicionada por la institución a la que una persona se encuentre afiliada, su situación laboral o el cargo que ocupa. Mucho menos debería existir una distinción entre ciudadanos de primera y de segunda.

Asimismo, reitero lo que debió ser el foco de mi declaración, y no la tergiversación tendenciosa de mis palabras: todos los días se realizan grandes esfuerzos por una población saludable, y quienes siguen sosteniendo nuestro sistema es el personal de salud. Defendamos esa lucha contra la precarización sin colgarnos de ella. Todo el poder y la dignidad para las personas”.

RESPUESTA DEL REPORTERO: El reportero insistió en tres ocasiones durante entrevista, en la pregunta directa si deberían las y los diputados atender su salud en los sistemas públicos, más la diputada nunca respondió de manera clara, desviando el tema al ideal de universalidad, pero se le preguntaba sobre una política inmediata concreta, basada en propuestas emanadas en la opinión pública y redes sociales.
César Lozano T / [email protected]