Chihuahua, Chih.- En un ambiente que mezcló la felicidad del reencuentro con la nostalgia de la ausencia, cientos de chihuahuenses aprovecharon la tarde de ayer para visitar las tumbas de sus seres queridos en el marco del Día de Muertos, conmemorado hoy.

Desde muy temprano, los camposantos de la capital, principalmente el Panteón Municipal de Dolores y el de San Jorge, registraron una gran afluencia de familias que llegaron cargadas con cubetas, escobas, flores de cempasúchil, coronas de papel y veladoras.

Entre el ir y venir de visitantes, destacó la historia de un pequeño, que acudió acompañado de su madre para honrar la memoria de sus abuelitos.

“Vengo a cantarle a mis abuelitos", dijo con una sonrisa y con una pequeña guitarra que sostenía con sus pequeñas manos.

“Es nuestra forma de decirles que siguen aquí, con nosotros.

Que no se han ido", dijo la familiar del pequeño.

A su alrededor, la escena se repetía: niños y niñas ayudando a barrer, señoras pintando las cruces, adolescentes colocando fotografías y familias enteras conviviendo sobre las tumbas, compartiendo pan de muerto y anécdotas.

En los pasillos del camposanto también podía escucharse música de norteño, mariachi y hasta guitarras que algunos contrataron para dedicar serenatas a sus difuntos.

El operativo permitió que la visita pudiera desarrollarse en orden, con puestos de hidratación, elementos de Seguridad Pública y personal de Servicios Públicos apoyando en la limpieza y control de accesos.

Además, en el recinto también había elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), quienes ayudaron con la vigilancia.

Con flores en mano y el corazón lleno de recuerdos, los chihuahuenses reafirmaron una tradición que no muere: honrar a quienes se adelantaron, manteniéndolos vivos en la memoria y en el canto.

El Día de Muertos es una festividad tradicional de los indígenas mexicanos. La tradición es celebrada ampliamente en México y guarda similitudes con las de Centroamérica y la región andina debido a la influencia del cristianismo.

En España, por su parte, festejan en eventos culturales de inmigrantes mexicanos integrados en la sociedad española.