Chihuahua, Chih.- La gobernadora del estado, María Eugenia Campos Galván, acudió ayer a las instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) en la Ciudad de México, donde rechazó comparecer ante el Ministerio Público Federal y acusó a la institución de intentar fabricarle un caso bajo la apariencia de una entrevista como testigo.

Acompañada por el dirigente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero Herrera, así como por el abogado Roberto Gil Zuarth, la mandataria sostuvo una conferencia de prensa frente a la sede de la FGR, donde denunció persecución política y advirtió sobre un “régimen totalitario” encabezado por Morena y la llamada Cuarta Transformación.

“Me cita bajo la simulación de ser un testigo, pero con la burda finalidad de fabricarme un caso y convertirme en inculpado”, afirmó Campos Galván, quien acusó que la Fiscalía violentó la protección constitucional del cargo que ocupa como gobernadora.

Aseguró que su administración colaboró “sin reservas” con la federación y defendió las acciones emprendidas por su gobierno en el combate al crimen organizado. “Yo hice mi trabajo. Defendí a las familias, defendí que esa droga no llegara a nuestros niños”, expresó.

Campos Galván comparó su situación con la de funcionarios de Sinaloa señalados por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el narcotráfico. “Mientras a una gobernadora que sí da resultados la persiguen con todo el peso del aparato del Estado, a funcionarios acusados de nexos con el narcotráfico les dan impunidad absoluta”, sostuvo.

Afirmó que desde hace un mes existen intentos por “torcer la ley” para perseguirla y que el caso no sólo la involucra a ella, sino a todos los mexicanos. “Hoy persiguen a la gobernadora de un estado que nunca se ha callado ante las injusticias. Si callamos, después vendrán por ustedes”, dijo.

Durante su intervención, también lanzó críticas contra el Gobierno federal por el manejo de distintos temas nacionales, entre ellos la reunión con madres buscadoras, los reclamos de maestros y la atención a niños con cáncer.

Por su parte, Jorge Romero aseguró que la gobernadora no acudió a comparecer, sino a denunciar públicamente un citatorio que calificó como ilegal e inconstitucional. “Venimos a decirles que lean la ley. No está obligada a comparecer”, afirmó.

El dirigente panista acusó a Morena de emprender una persecución política contra la mandataria estatal por combatir al crimen organizado y por denunciar presuntos vínculos entre actores políticos y grupos criminales. “Si combates al crimen organizado y eres oposición, te persiguen, pero si eres oficialista y cogobiernas con el crimen organizado, te defienden”, declaró.

Romero advirtió que el PAN emprenderá acciones de resistencia civil si la Federación intenta avanzar judicialmente contra la mandataria. “Si este régimen autoritario se atreviera a ponerle un dedo encima a la gobernadora, nos vamos cientos de miles de personas a las calles”, expresó.

El abogado Roberto Gil explicó que el equipo jurídico del Estado presentó un escrito de respuesta al citatorio recibido el sábado pasado, documento en el que objetaron la legalidad del requerimiento.

“El oficio ni siquiera insinúa qué investiga. No sabemos si el Ministerio Público quiere hablar del clima o de la final Cruz AzulPumas”, ironizó.

Gil sostuvo que ningún Ministerio Público puede imponer actos de molestia a una gobernadora en funciones sin agotar previamente los mecanismos constitucionales correspondientes.

Añadió que cualquier requerimiento de información debe canalizarse institucionalmente entre autoridades y no mediante una citación personal.

La conferencia concluyó con consignas de apoyo a la titular del Ejecutivo y con el llamado de Campos Galván a “defender a México” ante lo que calificó como un intento del Gobierno federal por acabar con las libertades.

“¿Qué más quieren saber de mí? ¿De qué otra mentira piensan acusarme? Pregúntenme con puntualidad, porque yo no me escondo”, afirmó.