Chihuahua, Chih.- Durante cuatro horas, dos de los principales tramos de las avenidas del centro quedaron bloqueados por el regreso de las manifestantes Viky y Belén, quienes escalaron su protesta al semidesnudarse, generar caos vial sin desvíos y enfrentar a conductores; incluso un camión urbano irrumpió en el plantón y se les echó encima.

La jornada comenzó alrededor de las 10:00 horas, cuando Viky y Belén regresaron a la calle Aldama e instalaron frente a Palacio de Gobierno con sillas, mantas y un megáfono. Desde ese punto iniciaron el cierre del cruce con Vicente Guerrero, mientras Belén entonaba canciones con letras modificadas dirigidas a la gobernadora. A un costado, Viky permanecía sentada bajo una sombrilla, marcando el ritmo de la protesta y observando el flujo de vehículos que comenzaba a complicarse en la zona.

Con el paso de los minutos, la falta de agentes viales obligó a los conductores a buscar rutas alternas por su cuenta, lo que saturó calles aledañas y elevó la molestia de quienes quedaron atrapados en el congestionamiento. La protesta siguió en ese punto durante cerca de dos horas, hasta que las manifestantes decidieron ampliar el cierre hacia la Venustiano Carranza, donde bloquearon también ese cruce con ayuda de una camioneta y un listón, lo que terminó por colapsar la movilidad en el primer cuadro de la ciudad.

Fue en ese segundo momento, ya con ambas avenidas cerradas, cuando la protesta escaló. Alrededor del mediodía, Belén se quitó la ropa y quedó en paños menores mientras permanecía en el cruce, incluso bailó al ritmo de los cantos que continuaban por el megáfono y del claxon de los vehículos detenidos. Viky siguió en su silla bajo la sombrilla, coordinando el plantón, mientras la escena generaba reacciones divididas entre conductores y transeúntes, algunos de los cuales exigían el libre tránsito.

La tensión creció cuando varios automovilistas descendieron de sus vehículos para reclamar directamente a las manifestantes. Viky relató que una mujer las agredió verbalmente y, casi de inmediato, un camión urbano vacío rompió el cordón y avanzó entre las sillas. “Se nos echó encima, se pasó a la brava, yo pensé que me iba a tumbar”, afirmó, al señalar que tanto ella como personal de la Comisión Estatal de Vivienda que dialogaba en ese momento estuvieron en riesgo.

Durante el cierre, Viky insistió en que la protesta responde a la falta de atención en el sistema Medichihuahua, donde, aseguró, persisten carencias de medicamentos, estudios y seguimiento médico. Explicó que uno de los casos que motivaron la manifestación corresponde a un paciente con meses de dolor que solo recibe atención momentánea en urgencias. “Nomás le calman el dolor y ya no lo vuelven a atender, necesita algo más a fondo y no lo dan”, expresó.

La manifestante también denunció condiciones deficientes en hospitales y centros de salud. “No hay ni un paracetamol, ni para una gota para el oído, y los baños están inservibles”, dijo, al afirmar que la realidad contrasta con la publicidad oficial. Añadió que una familiar falleció el año pasado por falta de medicamentos, por lo que advirtió que continuarán con las protestas hasta obtener respuestas.

En paralelo, autoridades estatales fijaron postura. El secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda, señaló que la protesta resulta desproporcionada frente al número de participantes y las afectaciones generadas, al considerar que varias de las demandas corresponden a otras dependencias. Por su parte, el director de la Comisión Estatal de

Vivienda, José Antonio Chávez, indicó que ya existe atención previa y que revisarán directamente los casos para determinar apoyos conforme a condiciones reales de necesidad.

Cerca de las 14:00 horas, luego de un diálogo con personal de la Comisión Estatal de Vivienda y tras el incidente con el camión, las manifestantes accedieron a retirarse y liberar la circulación. El bloqueo dejó afectaciones durante aproximadamente cuatro horas continuas en dos de los cruces más transitados del centro.

Antes de retirarse, Viky advirtió que regresarán después de Semana Santa y que, de ser necesario, llevarán a pacientes en camillas o “en carrucha” para visibilizar la falta de atención médica. “Que la gente no nos juzgue, pongase en el lugar de los enfermos”, pidió.