Chihuahua, Chih.- Ante el deterioro en la calidad del aire durante las últimas semanas en la ciudad de Chihuahua, el secretario de Desarrollo Urbano y Ecología, Gabriel Martín Valdez Juárez, confirmó que el Estado analiza la implementación de un programa similar al “Hoy No Circula”. La propuesta no contempla, por ahora, restricciones directas a la circulación, sino medidas enfocadas en el control de emisiones contaminantes.
El funcionario explicó que el esquema partiría de la verificación vehicular, con el objetivo de que los automóviles operen en condiciones óptimas. “Sí es posible. Quizá no un ‘Hoy No Circula’ restrictivo, pero sí un programa de verificación vehicular para que los motores estén en mejores condiciones y emitan menos contaminantes”, afirmó al detallar el enfoque inicial.
Valdez Juárez reconoció que las mediciones recientes han rebasado los límites permisibles, con más días de mala calidad del aire que de condiciones favorables. Indicó que esta situación se ha registrado en las estaciones fijas y en la unidad móvil de monitoreo, lo que confirma una tendencia sostenida en el deterioro ambiental.
Atribuyó el problema a la concentración de partículas suspendidas, fenómeno que se agrava por la movilidad vehicular en horas pico, la falta de viento y la prolongada sequía. Explicó que la erosión del suelo, derivada de la ausencia de humedad, facilita que el polvo se disperse con mayor facilidad en el ambiente.
El secretario recomendó evitar actividades al aire libre durante las primeras horas del día, en especial para quienes realizan ejercicio. Señaló que las condiciones tienden a mejorar conforme avanza la jornada, debido a la dispersión natural de contaminantes por efecto de los vientos dominantes en la ciudad.
Sobre el programa de verificación, detalló que el Gobierno estatal plantea un esquema progresivo, que iniciaría de manera obligatoria en flotillas, incluidas las oficiales. Posteriormente, el modelo podría ampliarse a la ciudadanía, con una fase inicial voluntaria para la revisión de vehículos.
El plan contempla revisiones técnicas para verificar que las unidades no superen los niveles de emisiones permitidos. En caso de incumplimiento, el propietario contaría con un plazo para corregir fallas mecánicas antes de enfrentar posibles sanciones dentro del marco regulatorio.
Además, el reglamento en construcción prevé la facultad de retirar de circulación vehículos que emitan contaminantes de forma evidente, como humo visible por el escape. El funcionario insistió en que la medida no busca fines recaudatorios, sino generar conciencia sobre el impacto ambiental del uso de motores de combustión.
El proyecto permanece en evaluación y requerirá la instalación de centros de verificación mediante un proceso de licitación. El Gobierno estatal asumiría las funciones regulatorias, con el objetivo de establecer un sistema que contribuya a mejorar la calidad del aire en la capital.