Chihuahua, Chih.- El paso del tiempo no ha hecho más que agudizar la angustia de los seres queridos de Jaime Leónides Cano Sotelo y Jesús Jerónimo Sánchez Tarín. A siete meses de su desaparición, la esperanza se mezcla con la indignación en una jornada decisiva: familiares y amigos se congregaron esta mañana frente a las instalaciones del juzgado para presionar por avances reales en las investigaciones.
La movilización, marcada por el dolor y la determinación, tuvo como epicentro la entrada del edificio judicial, donde hoy se desarrolla una nueva audiencia clave para el caso.
Con pancartas que retratan los rostros de los jóvenes y consignas que exigen celeridad, los manifestantes hicieron patente su descontento ante la falta de resultados concretos.
El momento más crítico de la jornada ocurrió cuando las madres de Jaime y Jerónimo tomaron la palabra. Entre lágrimas, pero con una voz firme, lanzaron un llamado directo a las autoridades ministeriales y judiciales: no buscan solo promesas, sino acciones de búsqueda efectivas que permitan, de una vez por todas, conocer la verdad sobre el paradero de sus hijos.
"Siete meses es demasiado tiempo para el silencio de quienes tienen la obligación de encontrarlos", expresaron los familiares durante la concentración.
Aunque el caso sigue su curso legal dentro de los juzgados, para las familias el proceso se siente lento y distante de la realidad que viven a diario. "La manifestación de hoy no es solo un acto de protesta, sino un recordatorio de que, detrás de los expedientes, hay dos familias esperando recuperar a sus seres queridos," aseguraron los manifestantes.
Mientras la audiencia se desarrolla al interior del recinto, la exigencia de justicia permanece inamovible afuera: el objetivo es que las autoridades asuman la responsabilidad de localizar a Jaime y Jerónimo, cerrando así un capítulo de incertidumbre que ya se ha prolongado por más de doscientos días.