Chihuahua, Chih.- La reciente presencia de polvo y calima en la región ha encendido alertas entre especialistas de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), quienes advierten sobre el impacto de estos fenómenos en la calidad del aire y sus posibles efectos en la salud, particularmente en niños.

Leonor Cortés Palacios, docente e investigadora de la Facultad de Zootecnia y Ecología (FZYE), explicó que estos episodios están asociados al ingreso de frentes fríos y al fortalecimiento de vientos del norte. Señaló que dichas condiciones que favorecen la resuspensión de partículas desde suelos secos, zonas sin vegetación y superficies con material suelto.

Indicó que el polvo en suspensión contiene partículas PM10 y PM2.5. Las primeras pueden provocar irritación en ojos, nariz y garganta, mientras que las segundas, por su menor tamaño, representan un mayor riesgo al penetrar profundamente en el sistema respiratorio. Añadió que la composición de estas partículas puede variar e incluso incluir compuestos potencialmente tóxicos.

La especialista señaló que estos niveles son monitoreados a través de estaciones de calidad del aire, por lo que recomendó a la población consultar plataformas oficiales, ya que la concentración de contaminantes puede cambiar dependiendo de factores como la intensidad del viento, quemas y condiciones atmosféricas.

Asimismo, subrayó la importancia de impulsar acciones a largo plazo como la conservación del suelo y la reforestación con especies nativas, con el fin de reducir la erosión y mitigar este tipo de fenómenos.

Por su parte, el neumólogo pediatra Mario Soto Ramos, docente de la Facultad de Medicina y Ciencias Biomédicas, explicó que la calima está caracterizada por la permanencia de partículas finas de polvo y arena en el aire durante períodos prolongados, lo que reduce la visibilidad y deteriora la calidad ambiental.

El especialista advirtió que la exposición a estos contaminantes puede provocar irritación de vías respiratorias, reacciones alérgicas, bronquitis aguda y el agravamiento de enfermedades crónicas como el asma. Además, señaló que durante episodios de alta concentración de partículas se puede registrar un aumento en hospitalizaciones por crisis asmáticas.

También alertó sobre el riesgo de infecciones como la coccidioidomicosis, enfermedad causada por la inhalación de esporas presentes en el suelo que pueden dispersarse durante tormentas de polvo y manifestarse semanas después con síntomas respiratorios y fiebre persistente.

Recomendó a la población permanecer en interiores, mantener puertas y ventanas cerradas, utilizar cubrebocas con capacidad de filtración adecuada en caso de salir, así como evitar la exposición prolongada en menores de edad y personas con enfermedades respiratorias.

'Agravan polvo y calima enfermedades crónicas'