Chihuahua, Chih.- Empleados de una de las dos sucursales de comida, Gorditas Chiwas, propiedad de Alfredo Orozco Romero, empresario local de Chihuahua y que está acusado por la autoridad norteamericana de operar para el Cartel de Sinaloa, expusieron que hasta ahora su labor la siguen realizando sin cambios, mientras que una de las hermanas es la que está a cargo de las operaciones.
A casi un mes de que el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos sancionó al empresario de Chihuahua, Alfredo Orozco, por supuestos nexos con el crimen organizado, en especial con “Los Chapitos”, la situación del negocio no ha cambiado.
El 19 de mayo el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, expuso que Alfredo Orozco Romero controla una empresa mexicana de seguridad, Grupo Especial Mamba Negra, S. de R.L. De C.V., y un restaurante mexicano con sede en Chihuahua, México, Gorditas Chiwas, a través de sus familiares, Amalia Margarita Romero Moreno y Liliana Orozco Romero, que actúan como sus personas de confianza como fachada.
Orozco, quien tiene más de 20 años con operaciones en Chihuahua, es propietario de dos restaurantes en la cuidad, Gorditas Chiwas, una dentro de los locales de un centro comercial de la avenida Mirador y el bulevar Ortiz Mena y otra en la plaza de comidas en Plaza Galerías, ambas en esta capital.
De acuerdo con la información difundida por el Gobierno de los Estados Unidos, lo tienen identificado como el empresario Alfredo Orozco Romero actúa como asesor de seguridad de Armando Ojeda Avilés y su cobrador de deudas del dinero que se debe en envíos de cocaína, por lo que lo vincula con las operaciones del cartel. [email protected]