Automóviles convertidos en chatarra, llantas apiladas, refacciones y otros desechos continúan siendo un problema en distintos sectores de la ciudad, donde en algunos casos talleres mecánicos y particulares ocupan banquetas y parte de la vía pública, dificultando el paso de peatones y afectando la imagen urbana.
De acuerdo con información de la Dirección de Desarrollo Urbano y Ecología del Municipio, durante lo que va del año han recibido 65 denuncias relacionadas con vehículos yonkeados. Los reportes abarcan casos de automóviles abandonados sobre banquetas, unidades en la vía pública y talleres mecánicos que mantienen unidades fuera de sus instalaciones, además de llantas y otros objetos que invaden espacios destinados al tránsito peatonal.
La dependencia informó que la totalidad de quejas han sido atendidas mediante los procedimientos correspondientes, con el propósito de verificar cada situación y determinar las acciones aplicables conforme a la normatividad municipal.
Aunque las denuncias no son desglosadas exclusivamente como "carros yonkeados", sí incluyen diversas problemáticas asociadas con el abandono de autopartes y la ocupación indebida de espacios públicos, una situación que suele presentarse tanto en colonias habitacionales como en zonas donde operan establecimientos dedicados a la reparación de automóviles.
El problema no sólo representa un impacto visual para la ciudad, sino que también limita la movilidad de personas con discapacidad, adultos mayores, padres de familia que utilizan carriolas y peatones en general, quienes en muchas ocasiones deben descender de la banqueta para continuar su trayecto, exponiéndose al tránsito vehicular.
El Reglamento de Desarrollo Urbano Sostenible del Municipio establece que la vía pública debe permanecer libre de obstáculos y faculta a la autoridad para ordenar el retiro de objetos o instalaciones que impidan el libre tránsito peatonal o vehicular, además de aplicar las medidas administrativas correspondientes.
En ese sentido, la Dirección de Desarrollo Urbano y Ecología recordó que las sanciones por este tipo de infracciones pueden ir desde 10 hasta mil Unidades de Medida y Actualización (UMAS), dependiendo de la gravedad del caso y de las condiciones detectadas durante la inspección.
Las autoridades señalaron que, antes de llegar a la aplicación de una multa, realizan la revisión correspondiente para determinar la naturaleza del problema y requerir, cuando proceda, el retiro de los vehículos, llantas, refacciones o cualquier otro objeto que obstruya la vía pública.
Para facilitar la participación ciudadana, el Municipio mantiene abiertos diversos canales para reportar este tipo de situaciones. Las denuncias pueden realizarse a través del 072, en las extensiones 6054 y 6052, así como mediante la aplicación Marca el Cambio, donde cada reporte queda registrado para su seguimiento.
La autoridad hizo un llamado tanto a propietarios de talleres mecánicos como a ciudadanos en general para evitar utilizar banquetas y calles como espacios permanentes para almacenar vehículos fuera de servicio o residuos automotrices, ya que estas prácticas afectan la movilidad, generan contaminación visual y pueden derivar en sanciones económicas.
Con el apoyo de las denuncias ciudadanas, el Municipio busca mantener libres las banquetas y espacios públicos, garantizando condiciones más seguras y accesibles para quienes transitan diariamente por la ciudad.