Chihuahua, Chih.- El éxito del Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026–2030, dependerá de que se generen condiciones reales que permitan convertir los anuncios en proyectos ejecutables y competitivos, sostuvo el presidente de Coparmex, Jorge Treviño Portilla.

El organismo respaldó la postura expresada por la Confederación Nacional, en torno al Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026–2030, así como los anuncios de inversión pública y mixta por 5.6 billones de pesos y la ampliación presupuestal proyectada para 2026.

En ese sentido, reconoció que estos esfuerzos pueden representar una oportunidad relevante para fortalecer la infraestructura estratégica del país, detonar crecimiento regional y consolidar el desarrollo económico con visión de largo plazo y coincidió con la visión de que la inversión pública debe potenciarse con la inversión privada, bajo un entorno que fomente confianza y estabilidad.

“Desde Chihuahua vemos con claridad que la inversión no se activa solo con presupuestos; se activa con certidumbre jurídica, seguridad operativa, energía suficiente y reglas claras. Sin estos elementos, cualquier estrategia pierde eficacia”, puntualizó Treviño Portilla.

Chihuahua es un estado clave en la dinámica exportadora, manufacturera y logística del país, especialmente en el contexto del nearshoring y la integración comercial con Norteamérica. Sin embargo, para que el potencial se materialice, es indispensable garantizar seguridad en carreteras y cadenas de suministro, combate frontal a la extorsión, disponibilidad energética competitiva —con generación y transmisión suficientes— y procesos regulatorios ágiles y transparentes.

“En concordancia con Coparmex Nacional, consideramos que no es momento de introducir reformas que generen incertidumbre o debiliten la confianza institucional. La estabilidad económica, el respeto al Estado de Derecho y la coherencia en la política pública son condiciones esenciales para atraer capita