Las cañas permanecen firmes mientras los pescadores mantienen la mirada puesta en el agua, atentos a cualquier movimiento que anuncie que el pez finalmente cayó en la trampa

Desde antes de salir el Sol, pescadores preparan sus cañas y carnada; padres llevan a sus hijos para transmitirles el gusto por la pesca, mientras otros se internan en lanchas, kayaks y motos acuáticas a la presa Chihuahua. El bajo nivel del agua, sin embargo, sigue siendo evidente.

Cuando apenas comienza a amanecer, las orillas de la presa empiezan a cobrar vida.

Cañas de pescar, anzuelos, carnada, hieleras, lonas y pequeñas carpas forman parte del paisaje de quienes desde temprana hora llegan dispuestos a pasar varias horas esperando que algún pez muerda el anzuelo.

Para muchos de los visitantes, la pesca deportiva va mucho más allá de conseguir una buena captura. Es una actividad que se convierte en convivencia familiar y, para algunos padres, en una manera de transmitir a sus hijos el gusto por la pesca y el contacto con la naturaleza.

A la orilla del embalse se observan familias instalando toldos improvisados y carpas con lonas para encontrar un poco de sombra ante las altas temperaturas. Mientras las cañas permanecen en espera, algunos escuchan música desde el estéreo de sus vehículos y otros llevan bocinas portátiles para amenizar la jornada.

Algunas familias llegan en sus vehículos remolcando sus embarcaciones y, una vez en la presa, ponen en el agua lanchas con motor, motos acuáticas y kayaks.

Hay quienes disfrutan recorriendo a gran velocidad parte del perímetro de la presa, mientras otros buscan las zonas más profundas para anclar y comenzar una jornada de pesca. De acuerdo con algunos aficionados, es precisamente en esos puntos donde tienen mayores posibilidades de conseguir una buena captura.

Las cañas permanecen firmes mientras los pescadores mantienen la mirada puesta en el agua, atentos a cualquier movimiento que anuncie que el pez finalmente cayó en la trampa. El calor obliga a mantener las bebidas frías dentro de las hieleras, convirtiendo la jornada en una combinación de pesca, descanso y convivencia.

Testimonios de pesca

La pesca, una tradición que se disfruta en familia.

A la orilla de la presa, Luis Parra, quien tiene aproximadamente tres años practicando la pesca deportiva, explicó que para él esta actividad representa principalmente una forma de entretenimiento y convivencia.

“Es más por diversión. Hay veces que sí nos toca llevarnos el pescado y hay veces que no, dependiendo también del tamaño”, comentó.

Cuando consigue una captura que decide llevar a casa, la familia ya tiene distintas maneras de prepararla.

“Cuando me lo he llevado es para preparar ceviche y otras veces para hacerlo frito, ahí en la familia”, relató.

Para Luis, la pesca representa también la oportunidad de compartir tiempo con sus seres queridos, lejos de la rutina cotidiana y disfrutando de un día al aire libre.

“Es más por diversión. Hay veces que sí nos toca llevarnos el pescado y hay veces que no, dependiendo también del tamaño”

Luis Parra

Otro de los aficionados que acude a la presa Chihuahua es Adrián Flores, quien explicó que practica la pesca deportiva principalmente por la emoción que representa conseguir una captura.

En su caso, la pesca tiene además una característica particular: después de atrapar al pez, procura devolverlo al agua.

“Es pesca deportiva, yo tomo el pez y lo devuelvo al agua. Yo nunca me como lo que pesco”, explicó.

Para Adrián, cada captura representa una experiencia difícil de explicar.

“Se siente una emoción muy grande cuando alcanzas a sacar un pez. Para mí es la sensación de atrapar algo que no estabas esperando”, señaló.

“Es muy emocionante. Usted pensará que son inofensivos los peces, pero hay peces de mucha batalla y mucho carácter”, comentó.

Adrián explicó que recientemente retomó esta afición después de haberse alejado durante un tiempo, pero “para mí es una satisfacción de haber pasado varias horas junto al agua, esperando el momento en que la caña se mueva, tener el pez en la mano y saber que el día no fue en vano”.

Las medidas de precaución

Detrás de esta actividad recreativa también existe un llamado a la prevención. El uso del chaleco salvavidas en cuerpos de agua está contemplado en las disposiciones locales de Protección Civil y en los ordenamientos relacionados con la seguridad, salvamento y rescate acuático en el municipio de Chihuahua.

De acuerdo con el Reglamento de Protección Civil del Municipio de Chihuahua, dentro de su Anexo 3, relativo a medidas de seguridad en cuerpos de agua, establece el uso obligatorio del chaleco salvavidas para quienes utilicen embarcaciones, independientemente de sus características, capacidad, actividad o uso, así como durante la permanencia dentro del cuerpo de agua.

El reglamento también establece que el chaleco debe ser utilizado de acuerdo con el peso y las características físicas de cada persona, por lo que no es simplemente llevarlo a bordo, sino de portarlo correctamente y utilizar un dispositivo adecuado para cada usuario.

Esta medida cobra especial importancia cuando se trata de niños o personas que no tienen experiencia en actividades acuáticas.

Las disposiciones municipales contemplan además restricciones para nadar o realizar actividades de buceo en cuerpos de agua naturales del municipio, como las presas, debido a los riesgos que representan las corrientes, cambios repentinos de profundidad y condiciones que pueden no ser visibles desde la superficie.

A esto se suma la regulación federal aplicable a los equipos de flotación. Los chalecos salvavidas deben cumplir con las especificaciones técnicas correspondientes, entre ellas las establecidas por la NOM006-SCT4-2015, que deben cumplir los chalecos salvavidas.

Esta norma contempla aspectos relacionados con los materiales de flotación, resistencia y características técnicas de los dispositivos, así como los tipos de chalecos de acuerdo con las condiciones en las que serán utilizados.

La recomendación de utilizar correctamente el chaleco no es menor.

Pescadores que acuden regularmente a la presa recordaron que apenas una semana atrás varias personas cayeron al agua desde una embarcación y tuvieron que ser auxiliadas por elementos del Departamento de Bomberos.

El incidente terminó con el rescate de las personas, pero volvió a poner sobre la mesa los riesgos de ingresar al agua sin las medidas de seguridad necesarias.

Por ello, el llamado es principalmente para las familias que acuden con niños y utilizan algún tipo de embarcación: todos los ocupantes deben portar un chaleco salvavidas adecuado, correctamente colocado y ajustado a sus características físicas.

Mientras los visitantes disfrutan de la pesca y de la con

“Se siente una emoción muy grande cuando alcanzas a sacar un pez. Para mí es la sensación de atrapar algo que no estabas esperando. Es muy emocionante. Usted pensará que son inofensivos los peces, pero hay peces de mucha batalla y mucho carácter” Adrián Flores

vivencia familiar, otro detalle permanece a la vista: la presa Chihuahua continúa con un nivel de almacenamiento considerablemente bajo.

Quienes acuden con frecuencia aseguran que el embalse todavía no logra recuperar su nivel y que cada vez son más evidentes las zonas que han quedado descubiertas.

Aun así, desde temprana hora las familias siguen llegando. Unos buscan la sombra de una lona; otros prefieren internarse en el agua a bordo de sus embarcaciones; algunos simplemente esperan pacientemente desde la orilla.

Entre el sonido de los motores, la música, el movimiento de las cañas y las conversaciones familiares transcurre la jornada.

Todos esperan lo mismo: sentir el tirón de la caña y saber que, después de horas de espera, finalmente el pez mordió el anzuelo.

Porque en la presa Chihuahua, la paciencia puede ser la clave para conseguir una buena pesca, pero el chaleco salvavidas puede ser la diferencia entre una jornada de diversión y una tragedia.