Chihuahua, Chih.- Con la consigna 'Soy papá, no criminal', un grupo de padres de familia de diversas organizaciones cerraron las calles Aldama y Carranza frente al Palacio de Gobierno.

Con megáfonos, los padres reclaman que la violencia vicaría, a la que llaman falacia, sólo dan impunidad a madres agresoras.

Acusan que hay una mafia en los juzgados que impiden que los padres convivan con sus hijos, pese a que paguen la pensión, por lo que piden la intervención de la gobernadora.