Londres, Inglaterra.- Los aliados de Estados Unidos afirmaron este lunes que no tienen planes inmediatos de enviar buques para desbloquear el estrecho de Ormuz, rechazando así la petición del Presidente Donald Trump de apoyo militar para mantener abierta esta vía marítima vital.
Trump pidió a las naciones que ayuden a vigilar el estrecho después de que Irán respondió a los ataques de Estados Unidos e Israel utilizando drones, misiles y minas para cerrar de facto el estratégico canal frente a sus costas a los petroleros que transportan una quinta parte del suministro mundial de crudo.
La mayoría de los países de la OTAN, varios de los cuales han sido blanco de duras críticas por parte de Trump en los últimos meses, suelen mostrarse cautos a la hora de enfadar a la Casa Blanca, pero ahora están dando señales de su renuencia a verse envueltos en el conflicto con Teherán.
"¿Qué espera (...) Donald Trump que hagan uno o dos puñados de fragatas europeas en el estrecho de Ormuz que no pueda hacer la poderosa Armada de Estados Unidos?", dijo en Berlín el Ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, restando importancia a las amenazas de Trump de que tal postura podría tener consecuencias para la OTAN.
"Esta no es nuestra guerra, nosotros no la hemos iniciado", añadió.
El conflicto no tiene nada que ver con la OTAN y Alemania no tiene intención de verse arrastrada a él, afirmó el portavoz del Gobierno, Stefan Kornelius.
"Ni Estados Unidos ni Israel nos consultaron antes de la guerra, y (...) Washington declaró de forma explícita al inicio de la guerra que la ayuda europea no era necesaria ni deseada", afirmó.
Aun así, algunos aliados mostraron una cauta disposición a ayudar.
La jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, dijo que el bloque está en conversaciones con las Naciones Unidas para replicar un acuerdo que permite la exportación de cereales desde Ucrania durante su guerra con Rusia.
Kallas agregó que la UE también está debatiendo si podría modificar el mandato de su misión naval en Oriente Medio, denominada "Aspides", que actualmente protege a los buques en el mar Rojo de los ataques del grupo rebelde hutí de Yemen, para incluir el estrecho de Ormuz.
No obstante Grecia, que lidera la misión Aspides, limitará su participación en Oriente Medio al mar Rojo, según declaró el portavoz del Gobierno, Pavlos Marinakis.
China está dialogando con todas las partes sobre el estrecho en un intento por rebajar la tensión del conflicto, según informó el lunes su Ministerio de Relaciones Exteriores.
El primer ministro británico, Keir Starmer, dijo que su país colaborará con sus aliados en un plan colectivo para garantizar la libertad de navegación a través del estrecho, aunque reconoció que no será fácil y reiteró que no se verán arrastrados a una guerra más amplia.
Dinamarca afirmó que la UE debería trabajar para reabrir el estrecho, aunque no esté de acuerdo con la guerra.
"Aunque no nos guste lo que está pasando, creo que es prudente mantener una actitud abierta sobre si Europa (...) de alguna manera puede contribuir, pero con vistas a la desescalada", dijo el ministro de Relaciones Exteriores danés, Lars Lokke Rasmussen.
Sin embargo, otras naciones europeas parecieron descartar esa posibilidad. España afirmó que no hará nada que pueda agravar el conflicto, mientras que el viceprimer ministro italiano, Matteo Salvini, señaló que enviar buques militares a una zona de guerra se interpretaría como una participación en el conflicto.
"Italia no está en guerra con nadie y enviar buques militares a una zona de guerra significaría entrar en guerra", declaró Salvini a los medios en Milán.