Ucrania.- El número de muertos por un ataque ruso contra un almacén al oeste de Kiev, el asalto más mortífero de la guerra en lo que va de año, aumentó a 38 y aún hay cuatro personas desaparecidas, informó hoy el Presidente Volodymyr Zelensky en redes sociales.
El ataque ocurrió el viernes por la noche contra el almacén -una instalación de almacenamiento de municiones, según autoridades ucranianas- y provocó enormes explosiones e incendios que se extendieron por decenas de viviendas y edificios cercanos.
Los equipos de emergencia continuaban sofocando las llamas e identificando y neutralizando artefactos explosivos en el lugar, en la aldea de Myla, añadió Zelensky.
Indicó que 20 personas resultaron heridas, incluidos dos niños.
Ayer, Zelensky calificó el ataque en Myla como "terrible situación" que parecía ser el resultado de un caso de "negligencia de quienes almacenaron explosivos justo al lado de la población civil".
Dijo que estaba en marcha una investigación sobre cómo y por qué se guardó allí la munición, dado que la ley ucraniana prohíbe almacenar munición cerca de viviendas.
El ataque se registra cuando Rusia ha intensificado drásticamente su campaña aérea en los últimos días, con sirenas de alerta antiaérea sonando repetidamente en todo Kiev y explosiones y el estruendo de las defensas aéreas por la ciudad durante todo el día.
La escalada marca un cambio notable de tácticas, ejerciendo más presión sobre las ya tensas defensas aéreas de Ucrania al tiempo que mantiene a los civiles en alerta durante horas.
Los ataques diurnos contra la capital habían sido relativamente inusuales anteriormente.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia anunció hoy que se está preparando para lanzar "ataques masivos" hacia la infraestructura energética de Ucrania, tras una campaña ucraniana con drones contra un minorista apodado "el Amazon de Rusia", así como contra el sector de petróleo y gas del país.
Ucrania sostiene que ambos financian y alimentan directamente la invasión rusa de Ucrania.
El Ministerio de Defensa ruso describió la ofensiva planeada como una respuesta a los "ataques en curso de Kiev contra la infraestructura civil de Rusia y el sector de combustibles y energía".
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, prometió "una respuesta apropiada" a lo que consideró la "vía de escalada" de Ucrania y el ataque a la economía civil de Rusia.
Peskov dijo a los medios estatales rusos que Moscú ha estado lanzando ataques "bastante sistemáticos" contra lo que llamó la infraestructura militar y relacionada con la guerra de Kiev.
Ucrania lanzó en los últimos meses ataques mortales contra instalaciones del mayor minorista en línea de Rusia, Wildberries, al afirmar que la empresa vende bienes de doble uso que han ayudado al esfuerzo bélico del Kremlin.
Drones ucranianos también han impactado refinerías de petróleo rusas y otra infraestructura energética, lo que provocó una crisis de combustible sin precedentes en un país que es uno de los mayores productores de energía del mundo.
Durante los inviernos anteriores de la guerra, Rusia castigó sistemáticamente la red eléctrica de Ucrania, privando a miles de calefacción y luz en temperaturas bajo cero.
Autoridades ucranianas han advertido repetidamente que el próximo invierno podría resultar el más difícil desde que Rusia lanzó su invasión a gran escala en febrero de 2022.