La Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora del Rosario, ubicada en el corazón de Manizales, en el departamento de Caldas, sufrió hoy graves daños tras el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió esta mañana el occidente de Colombia.
Parte de una de sus torres se desprendió y otros elementos de la estructura resultaron afectados por el movimiento, que también provocó daños en distintos edificios de la ciudad.
La Catedral se encuentra frente a la Plaza de Bolívar, en pleno centro histórico de Manizales, y es uno de los principales referentes arquitectónicos, religiosos y turísticos de la capital de Caldas.
El daño tiene un significado particular para la ciudad, ya que el templo ha resistido otros terremotos a lo largo de su historia.
La construcción de la actual Catedral comenzó en 1928 y concluyó en 1939, después de que varios incendios destruyeran buena parte de Manizales.
El inmueble, construido principalmente en concreto reforzado, supera los 100 metros de altura y fue declarado monumento nacional en 1984.
La historia del edificio también está marcada por los terremotos. Durante el sismo de 1962, una de sus torres colapsó y el Cristo Salvador que coronaba la estructura central cayó al suelo.
La Catedral fue posteriormente sometida a trabajos de reconstrucción y restauración para reparar los daños provocados por aquel movimiento y otros eventos sísmicos.
La nueva afectación vuelve a poner a prueba uno de los edificios que forman parte de la identidad de Manizales y del patrimonio arquitectónico colombiano. Los daños en la Catedral se suman a los registrados en viviendas, edificios y otras estructuras del Eje Cafetero, mientras las autoridades evalúan la infraestructura y mantienen las labores de atención tras el terremoto.
El balance de víctimas continúa en actualización y los equipos de emergencia mantienen la búsqueda de personas que pudieran haber quedado atrapadas en estructuras colapsadas.