La Paz, Bolivia.- El Presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, se encuentra en una situación imposible: arriesgarse a la ira de Donald Trump o aceptar un rápido acuerdo para terminar la guerra de Rusia pagando el precio desastroso de ceder territorio por vagas garantías de seguridad que podrían hacer que Moscú regrese más fuerte en unos pocos años.
Este es el dilema existencial que confronta al líder ucraniano conforme viaja a Washington para pláticas con el Mandatario estadounidense mañana. Recién salido de una cumbre en Alaska con el Presidente ruso, Vladimir Putin, que evitó un alto al fuego, Trump le dejó a Zelensky poco margen de maniobra.
La situación se vuelve aún más tenue por el recuerdo de su última visita a la Casa Blanca en febrero, que estalló en un amargo intercambio entre Zelensky y Trump, y condujo brevemente a una suspensión del apoyo militar estadounidense a Kiev. Esta vez a Zelensky lo acompañará un grupo de dirigentes europeos, pero su influencia es cuestionable y no siempre han estado en sintonía.
La comitiva pedirá a Trump que aclare exactamente qué garantías de seguridad está dispuesto a ofrecer Estados Unidos mientras intenta orquestar una reunión con el Presidente ucraniano y Putin. Entre el grupo que acompaña a Zelensky hay personas con las que Trump ha establecido una fuerte relación personal, entre ellos el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el Presidente finlandés, Alexander Stubb.
Además de evitar otra disputa y mantener el interés de Trump en negociar un acuerdo, los objetivos de Zelensky en las pláticas incluyen: aprender más sobre las demandas de Putin, fijar el momento de una reunión trilateral y presionar a Estados Unidos para que aplique sanciones más severas contra Rusia, de acuerdo con una persona cercana al asunto, quien pidió no ser identificada debido a que se tratan de deliberaciones privadas.
Si puede lograr alguno de estos objetivos dependerá de hasta qué punto, en opinión de los funcionarios europeos, Putin ha logrado meterse en la cabeza de Trump. Luego de la cumbre del viernes, Trump parecía alinearse otra vez con el Presidente ruso al abandonar las exigencias de un alto al fuego inmediato como condición para iniciar las negociaciones. En cambio, dijo que instará a Zelensky a actuar rápidamente sobre un plan de paz.
"Putin tiene muchas exigencias", declaró Zelensky en una conferencia de prensa conjunta con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en Bruselas, una escala para preparar la visita a Washington.
"Tomará tiempo revisarlos todos; es imposible hacerlo bajo la presión de las armas".
Agregó que se necesitaría un alto al fuego para "trabajar rápidamente en un acuerdo final".
Aumentando la apuesta por Kiev, el Presidente de Estados Unidos se mostró abierto a las demandas de Putin de que Ucrania ceda grandes extensiones de tierra en el este del país, que el Ejército ruso y sus representantes han estado tratando de confiscar desde 2014.
A pesar de las duras exigencias impuestas a Ucrania, hay indicios de que Estados Unidos está dispuesto a respaldar un acuerdo. Después de su reunión con Putin, Trump dijo a los líderes europeos que Estados Unidos puede contribuir a cualquier garantía de seguridad y que Putin está preparado para aceptarlo. Pero no está claro qué tipo de garantías de seguridad se están discutiendo con Putin, y lo que el líder del Kremlin está dispuesto a aceptar.
"Llegamos a un acuerdo según el cual Estados Unidos y otras naciones podrían ofrecer efectivamente un lenguaje similar al del Artículo 5 a Ucrania", dijo Steve Witkoff, enviado especial de Trump, en una entrevista con CNN, refiriéndose a la disposición de la OTAN que dice que si un aliado es atacado, se considera un ataque a todos los miembros.
Trump también está bajo presión. Él prometió que después de asumir el cargo de Presidente en enero rápidamente pondría fin a la invasión de Rusia a gran escala en Ucrania, que está en su cuarto año. Sus esfuerzos estaban principalmente dirigidos a Kiev, pero al final tuvo que reconocer que era el Kremlin el que no quería detener la guerra.
En lugar de ceder ante Trump, Rusia ha intensificado los ataques. Las muertes de civiles han aumentado, con junio y julio como los meses más mortíferos en más de tres años, de acuerdo con las Naciones Unidas.
Antes de la cumbre de Alaska, Trump dijo que la negativa a aceptar un alto al fuego desencadenaría nuevas y duras medidas punitivas contra Moscú y los países que compran petróleo ruso. Luego de la reunión, que incluyó una recepción con alfombra roja para Putin y un viaje compartido en la limusina brindada del líder estadounidense, Trump desistió de las amenazas.
En lugar de castigar al agresor, declaró que busca un acuerdo de paz completo que incluya un "intercambio de territorios", y urgió a Zelensky a aceptarlo. Hoy, el líder ucraniano reafirmó su postura de que no cederá territorio ni negociará tierras.
"Dado que el tema territorial es muy importante, debería ser discutido sólo con los líderes de Ucrania y Rusia", en una reunión acompañados de Estados Unidos, dijo Zelensky.
"Hasta ahora, Rusia no ha dado señales de que esa cumbre trilateral ocurrirá".
El rechazo de Zelensky a aceptar pérdida territorial es una posición compartida por la mayoría de los ucranianos. Pero el nivel de apoyo se ha debilitado a medida que las contraofensivas se debilitan y las bajas aumentan. Aun así, se teme que una nueva retirada pueda provocar ataques posteriores.
Las conversaciones en Washington también serán cruciales para Zelensky en el plano interno. A finales de julio, enfrentó su primera crisis política desde que Rusia invadió. Miles salieron a las calles contra su iniciativa de socavar las instituciones anticorrupción. Zelensky cedió y restableció la independencia a las agencias que investigan a los altos funcionarios.
Su posición en las conversaciones es complicada por las divisiones entre Estados Unidos, Ucrania y otros aliados. Trump cree que Rusia puede apoderarse de todo Ucrania -aunque el Kremlin sólo ha logrado tomar menos de una quinta parte del territorio ucraniano pese a más de un millón de bajas en la guerra-. Los europeos, en tanto, temen que las condiciones favorables puedan alentar a Putin a ampliar su agresión.
"Es importante que Estados Unidos acepte trabajar con Europa para brindar garantías de seguridad a Ucrania", dijo Zelensky hoy.
"Pero no hay detalles sobre cómo funcionaría y cuál sería el rol de Estados Unidos, el de Europa, y lo que la Unión Europea puede hacer. Y esta es nuestra principal tarea".