Los Ángeles, Estados Unidos.- El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió ante una multitud de sus seguidores en Nebraska que Irán podría "destruir" una gran ciudad como Los Ángeles o San Diego, lo que provocó una rápida reprimenda de líderes demócratas de California y de algunos de sus correligionarios republicanos.
En un mitin celebrado el lunes en el cinturón agrícola del estado, Trump habló de los sacrificios económicos de los estadounidenses en tiempos de guerra y dijo que está decidido a ver "una victoria tremenda, porque eso da la razón a todo lo que hemos hecho".
"Y, de nuevo, recuerden que, con la guerra, es algo artificial, es un poco alto, pero es un pequeño precio a pagar", dijo a la multitud en Grand Island, en referencia aparente al alza de los precios del combustible, los fertilizantes y otros productos, atribuido a las perturbaciones en el mercado energético provocadas por la guerra.
"Es un pequeño precio a pagar por mantener la seguridad del mundo, por mantener la seguridad de nuestro país. Podrían arrasar una ciudad. Que arrasen Los Ángeles, que arrasen San Diego. Es un precio muy pequeño a pagar, y todo esto va a terminar muy pronto".
"En esencia, ya casi ha terminado", prosiguió Trump. "Pero va a terminar muy pronto, y va a terminar de una forma u otra".
La Casa Blanca desestimó el martes las críticas a este comentario. "Lo que decía es que Estados Unidos está luchando para IMPEDIR que Irán tenga la capacidad de destruir Los Ángeles y San Diego con un arma nuclear -algo que harían si tuvieran la oportunidad-", publicó una cuenta de la Casa Blanca en la red social X.
El comentario, realizado en una zona rural de Nebraska -un estado en el que Trump ganó con más del 55 por ciento de los votos en las elecciones presidenciales de 2024-, iba dirigido a las ciudades de California gobernadas por los demócratas, un estado sólidamente al que el presidente critica a menudo.
El gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, tachó al mandatario republicano de "desquiciado y peligroso" en un mensaje en X.
"Después de enviar a la Guardia Nacional y a los marines a ocupar California, Donald Trump ahora dice que nuestros enemigos extranjeros deberían 'acabar' con Los Ángeles y San Diego",dijo.
Uno de los republicanos que se presenta en una reñida contienda en un distrito californiano rediseñado cerca de San Diego, Jim Desmond, se distanció de las palabras de Trump.
"Estoy totalmente en desacuerdo con los comentarios del presidente Trump. Estados Unidos debe plantar cara a Irán y defender nuestros intereses, pero la primera responsabilidad de nuestro comandante en jefe es proteger al pueblo estadounidense y a nuestra patria", escribió en X. "Ninguna ciudad estadounidense es prescindible, y ninguna familia estadounidense debería ser tratada jamás como daño colateral".