Washington.- El Partido Demócrata busca dar una campanada histórica en el estado de Texas con los sondeos previendo el triunfo de su candidato al Senado.

Con más de 31 millones de habitantes, Texas es el estado conservador más grande de EU y corazón del movimiento populista del Presidente Donald Trump. De perder su Partido Republicano la contienda al Senado, esto representaría una derrota a nivel estatal no vista desde hace casi 40 años.

"Texas nunca ha estado tan cerca de perderse y si cae, no tenemos otro Texas. Si perdemos Texas, perdemos a EU", dijo Ken Paxton, Fiscal estatal y candidato republicano al Senado, durante su mitin final de campaña anoche en el restaurante Rancho Martinez en las afueras de Dallas.

Pero a sus 63 años y apoyado por Trump en las primarias republicanas frente al actual senador John Cornyn, Paxton ha probado ser un candidato golpeado por su extenso historial de controversias legales, el cual incluye acusaciones de fraude financiero, investigaciones federales por corrupción y un juicio político en Texas.

Con sus 40 votos en el Colegio Electoral, Texas es el principal bastión republicano del país y epicentro del movimiento MAGA de Trump donde diversas políticas como la baja regulación y el duro control migratorio fueron ensayados previamente aderezados además con un nacionalismo cristiano.

Pero en un giro que pocos esperaban a principios de año, el Partido Demócrata podría dar en Texas la principal campanada de esta elección de medio mandato conquistando un curul clave para tomar la mayoría en el Senado estadounidense y complicar así la segunda mitad de la gestión del Presidente Trump.

Encabezados por James Talarico, un representante estatal de 37 años, los demócratas en Texas están apostando a las grandes urbes como Houston y Dallas junto con un fuerte descontento entre los votantes latinos para dar un vuelco no visto en décadas que los podría llevar a ganar incluso la Gubernatura.

"La situación en Texas es extremadamente ajustada. Entiéndanlo bien: podríamos perder Texas. Permítanme repetirlo: podríamos perder Texas. Y, por cierto, no solo la contienda por el Senado; podríamos perder todas y cada una de las elecciones a nivel estatal", dijo el Senador Ted Cruz la semana pasada.

Según los más recientes sondeos del diario The New York Times y Siena University, Talarico tiene una ventaja de siete puntos frente a Paxton, un candidato por el que Trump hizo campaña reconociendo que no tiene la mejor imagen, pero calificándolo como un gran Fiscal.

Durante la campaña, Talarico hizo uso de lenguaje bíblico para comentar sobre el momento político que vive Texas, incluyendo una comparación del duelo de David contra Goliat, refiriéndose a comités organizados por multimillonarios como Elon Musk que han destinado 158 millones para apoyar a Paxton.

"Puede que David no fuera tan grande ni tan fuerte como Goliat, pero tenía esperanza y tenía una honda. Ustedes, el pueblo de Texas son mi honda. Y, el 3 de noviembre, esos Goliats no sabrán ni qué cosa les ha golpeado", dijo Talarico, nieto de un pastor bautista y él mismo seminarista presbiteriano.

Talarico demostró ser un extraordinario recaudador de fondos con más de 146 millones de dólares de acuerdo con los conteos de la Comisión Federal de Elecciones (FEC, en inglés), el número más alto registrado en la historia por parte de un candidato al Senado estadounidense.

Para los republicanos, Texas significa un laboratorio político que vio el nacimiento de dinastías como la familia Bush que desde la década de 1990 marcó el rumbo del Partido Republicano conservador, pro libre comercio y limitado en el gasto, una imagen que Trump terminó por romper con su llegada al poder en 2016.