El Presidente Donald Trump sufrió una amplia derrota a manos del Partido Demócrata en las elecciones intermedias de Estados Unidos.

Proyecciones de medios estadounidenses indican que Trump y el Partido Republicano perdieron tanto la Cámara de Representantes como el Senado.

Además de la derrota en el Congreso, Trump y su partido también perdieron Gubernaturas de estados como Texas, Kansas y Georgia.