Parral.- ​La extracción minera en el sur de Chihuahua enfrenta un panorama crítico debido al aumento de siniestros letales registrados en el municipio de Santa Bárbara.

En apenas treinta días, ocho personas perdieron la vida en el interior de excavaciones e instalaciones subterráneas, una cifra que expone la peligrosidad en las operaciones mineras regionales.

​La cronología de los siniestros atendidos por las autoridades ministeriales detalla que el 10 de septiembre, en el sector Los Magueyes, Jesús Andrés R. M., de 32 años, falleció tras caer a un tiro de mina de aproximadamente 300 metros de profundidad.

Pocos días después, el 13 de septiembre, un colapso masivo en el tiro La Flauta del sector Clarines cobró la vida de cuatro gambusinos: José Ángel V. B., de 45 años; Jesús Manuel B. B., de 39 años; José Dionisio G. P., de 29 años; e Irving P. G., de 22 años.

​Posteriormente, el 17 de septiembre, se registró el fallecimiento de Luis Raúl C. V., de 34 años, trabajador formal que perdió la vida durante su jornada laboral en la Mina Tecolotes.

Finalmente, entre el 19 y el 20 de octubre, un desprendimiento de rocas en un tiro del sector Clarines provocó la muerte de dos gambusinos más: Héctor Adán C. P., de 29 años y originario de Guadalupe y Calvo, junto a Antonio V. P., de 63 años y originario de Santa Bárbara, en un hecho donde además resultó lesionado Pascual M. V., de 50 años.

​Del total de fallecidos, siete ejercían el gambusinaje sin controles institucionales de seguridad, mientras que uno era trabajador industrial.


Siniestros como los derrumbes en el sector Clarines y las caídas en tiros abandonados exponen la vulnerabilidad de operar en vetas inestables, mientras las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer cada caso.