Chihuahua, Chih.- Detrás de cada caballo que destaca en la arena de rodeo hay años de entrenamiento, selección genética, disciplina y trabajo constante. Chihuahua se ha convertido en un referente nacional en la preparación de estos ejemplares y busca consolidar su presencia internacional mediante competencias que permiten medir su desempeño y reconocer la calidad de sus líneas de sangre.
Así lo señaló José Elías Neira, quien informó que durante el fin de semana se llevará a cabo un evento especializado en la evaluación de caballos de rodeo, con la participación de ejemplares que serán calificados en distintas disciplinas, entre ellas carreras de barriles, lazo doble, lazo sencillo y lazo falso, conocido como breakaway.
La actividad contará con el respaldo de la American Quarter Horse Association (AQHA), asociación estadounidense reconocida internacionalmente por su trabajo en el registro y promoción de caballos Cuarto de Milla, además de su participación en competencias y programas de evaluación.
Neira explicó que esta actividad se ha realizado durante varios años en Chihuahua y que los resultados han sido favorables, pues cada edición ha contribuido a elevar el nivel de los caballos locales, algunos de los cuales ya han acumulado puntos que los hacen elegibles para competir en Estados Unidos.
“Ha subido el nivel de los caballos de Chihuahua. Ya hay ejemplares que, por los puntos que han ganado, pueden competir en Estados Unidos”, destacó.
Para el organizador, estos avances demuestran que el trabajo realizado en la entidad está dando resultados y que el interés de asociaciones y especialistas extranjeros por los ejemplares chihuahuenses representa una oportunidad para seguir creciendo.
Convertir a un caballo en un ejemplar competitivo no es una tarea sencilla. De acuerdo con Neira, se requiere una combinación de características físicas y de comportamiento, entre ellas velocidad, capacidad de respuesta y, especialmente, una mente tranquila que le permita actuar bajo presión.
En el rodeo, los caballos deben responder a movimientos rápidos, maniobras exigentes y situaciones que requieren coordinación con el jinete. Por ello, la selección genética y el entrenamiento son fundamentales para conseguir buenos resultados.
El especialista señaló que uno de los propósitos de estos eventos es evaluar no solamente el desempeño que los ejemplares muestran en la arena, sino también conocer sus antecedentes y líneas de sangre, con el fin de identificar las características que pueden transmitir a sus crías.
En Chihuahua, agregó, existe una importante tradición de crianza y preparación de caballos, así como entrenadores con experiencia que han contribuido a mejorar la calidad de los ejemplares.
Los caballos destinados al rodeo comienzan su preparación desde pequeños y, en términos generales, pueden pasar varios años en entrenamiento antes de incorporarse plenamente a las funciones profesionales, proceso que exige tiempo, dedicación y recursos.
La vida competitiva de un caballo depende de su condición física, los cuidados que recibe y la disciplina en la que participa. Neira explicó que un ejemplar maduro puede mantenerse en buen nivel aproximadamente entre los seis y los 17 años.
Aunque algunos entrenadores prefieren trabajar con caballos jóvenes, también existen ejemplares de 16 o 17 años que continúan compitiendo con buenos resultados, incluso en escenarios de alto nivel, como las finales de rodeo celebradas en Las Vegas.
Después de los 20 años, el desgaste natural puede hacerse más evidente, particularmente cuando no se cuenta con los cuidados adecuados. Sin embargo, la edad no es el único factor que determina el rendimiento: la confianza entre el caballo y el jinete también puede marcar la diferencia.
Neira destacó que detrás de un campeón existe un proceso prolongado de preparación. Cada disciplina exige habilidades particulares y, mientras algunas requieren velocidad y precisión, otras demandan mayor entrenamiento para responder correctamente a las maniobras del vaquero.
Los resultados obtenidos en las competencias pueden representar beneficios que van más allá de los premios o los reconocimientos. Un caballo que acumula puntos y demuestra sus capacidades puede incrementar su valor comercial, tanto por su trayectoria deportiva como por su potencial reproductivo.
Neira explicó que algunos ejemplares continúan como sementales después de su etapa competitiva, mientras que las yeguas que han obtenido buenos resultados también adquieren un antecedente deportivo que puede incrementar el valor de sus crías.
De esta manera, las evaluaciones permiten reconocer a los caballos destacados y, al mismo tiempo, aportar información valiosa para quienes se dedican a la crianza.
Para la edición de este fin de semana se contempla la participación de alrededor de 50 caballos o más, cifra que puede variar de acuerdo con la respuesta de los competidores.
El organizador consideró que Chihuahua cuenta con condiciones favorables para seguir avanzando en esta actividad, debido a la afición por los caballos, la experiencia de sus entrenadores y el trabajo que realizan criadores y propietarios.
Finalmente, subrayó que el objetivo es mantener el crecimiento de la actividad ecuestre en la entidad y aprovechar el reconocimiento que han alcanzado algunos ejemplares chihuahuenses en escenarios internacionales.
El reto, concluyó, es continuar con la preparación de caballos de calidad, capaces de competir al más alto nivel y de demostrar que en Chihuahua existe talento tanto para la crianza como para el entrenamiento de ejemplares de rodeo.