Las 23 muertes por fentanilo registradas de manera oficial en el estado de Chihuahua pudieron haberse evitado con el uso de naltrexona, un medicamento capaz de revertir una intoxicación, pero que aún no cuenta con autorización para su uso en México.

Así lo informó el director general de los Centros de Integración Juvenil en Chihuahua, Ramiro Vélez Sagarnaga, quien detalló que especialistas buscan que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) apruebe su utilización en el país.

Destacó que los fallecimientos por fentanilo representan sólo una parte del problema, ya que existen otros asociados a sobredosis de drogas adulteradas con este opioide sintético que no aparecen en las estadísticas.

Explicó que este subregistro se debe a que la sustancia suele encontrarse mezclada con otros estupefacientes como cristal, metanfetamina y cocaína. Por esa razón, algunas de las muertes son clasificadas únicamente como sobredosis y no como casos vinculados directamente con este opioide sintético.

Indicó que los grupos delictivos lo utilizan como sustancia adulterante para incrementar el potencial adictivo y generar dependencia en menor tiempo entre los consumidores. Agregó que varias personas desconocen que las sustancias que consumen contienen este compuesto.

“Realmente existe un subregistro en este sentido”, afirmó Vélez Sagarnaga. Explicó que en Chihuahua los casos de consumo directo de fentanilo son relativamente pocos y que gran parte de los eventos registrados corresponden a personas que obtuvieron la sustancia fuera de la entidad o que tuvieron contacto con ella en otros contextos.

De acuerdo con información de la Fiscalía General del Estado (FGE) obtenida vía transparencia, desde 2023 las autoridades han documentado 23 fallecimientos con resultado positivo a este adictivo. En 15, equivalentes al 65 por ciento, la sustancia apareció mezclada con otros compuestos como anfetaminas, benzodiacepinas, cocaína, cannabis o alcohol.

La estadística muestra que 15 de las 23 muertes ocurrieron en el municipio de Chihuahua. Entre los casos también figura una niña de siete años fallecida en Ciudad Juárez durante 2023 por edema agudo pulmonar consecutivo al consumo de esta droga.

Vélez Sagarnaga destacó que el riesgo de muerte resulta particularmente alto para quienes no tienen antecedentes de consumo de opioides, ya que incluso cantidades mínimas pueden provocar depresión respiratoria, paro cardiorrespiratorio y fallecimiento.

Añadió que el impacto de esta droga ha quedado reflejado en Estados Unidos, donde durante 2025 el fentanilo fue responsable de más de 350 mil decesos, de acuerdo con los datos citados por el especialista.

Señaló que los servicios de salud de ese país cuentan con medicamentos para responder de forma inmediata a una sobredosis por opioides.

Explicó que la naltrexona funciona como un antídoto capaz de revertir los efectos de la intoxicación y permitir que el paciente reciba atención médica especializada. Sin embargo, actualmente no está autorizada para este uso en México.

El director de los Centros de Integración Juvenil indicó que especialistas y autoridades sanitarias impulsan gestiones para que la Cofepris apruebe la disponibilidad de este medicamento en el país.

Consideró que esta medida permitiría contar con una herramienta adicional para atender emergencias por sobredosis y salvar vidas.

Por ello, planteó la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención, detección y atención de adicciones, además de mejorar los mecanismos de vigilancia epidemiológica para dimensionar con mayor precisión el impacto real del fentanilo en la entidad.

[email protected]