Parral, Chih.- ​Esta mañana se dio el último adiós a el pastor cristiano Miguel Ángel Valenzuela Martínez y su padre, Ángel Valenzuela Cano, cuyos cuerpos fueron localizados sin vida a un costado del tramo carretero que conecta la comunidad de El Ocote con la cabecera municipal de Guadalupe y Calvo.

​El último adiós comenzó con el velatorio en la funeraria Loya de Parral, lugar donde decenas de familiares, amigos, líderes religiosos y miembros de la congregación se reunieron para ofrecer sus condolencias y acompañar a la familia. Posteriormente, el cortejo fúnebre se trasladó a una misa de cuerpos presentes en la Catedral de Guadalupe y dd ahí, al Panteón Municipal San José para darles cristiana sepultura.

​Los cuerpos de ambos hombres fueron localizados sin vida a un costado del tramo carretero que conecta la comunidad de El Ocote con la cabecera municipal de Guadalupe y Calvo. Debido a la complejidad geográfica de la zona serrana, los restos tuvieron que ser trasladados por vía aérea hacia la ciudad de Parral para llevar a cabo las diligencias correspondientes y permitir la despedida por parte de sus seres queridos.

​Durante las honras fúnebres, allegados al pastor Miguel Ángel destacaron su incansable labor social y espiritual en favor de las comunidades más vulnerables de la Sierra Tarahumara.

La pérdida de estas dos personas inocentes a manos del crimen organizado ha provocado una firme exigencia hacia la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, demandando una investigación expedita y profunda que castigue a los responsables y evite que este caso quede en la impunidad.