Chihuahua.- El senador del Partido Acción Nacional (PAN), Mario Vázquez Robles, advirtió que la reforma electoral propuesta por el partido en el poder no atiende los principales problemas que enfrenta la democracia en México, particularmente la presunta infiltración del crimen organizado en procesos electorales y estructuras de gobierno.

Al analizar la iniciativa, el legislador señaló que antes de plantear cambios legales debe reconocerse el contexto actual del país.

“Primero habría que visualizar el momento del país, qué problemática representa hoy la democracia electoral en México. A partir de ahí puedes saber si la reforma lo resuelve o no”, expresó.

Para Vázquez Robles, uno de los temas centrales es el involucramiento de grupos delictivos en la política. Afirmó que este fenómeno constituye “el mayor problema que tiene el país” y mencionó como ejemplo el caso del exalcalde de Tequila, Jalisco, presuntamente vinculado con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Según expuso, se trata de un caso que evidencia cómo una persona con nexos criminales puede alcanzar un cargo de elección popular.

“El gran tema que tenemos es cómo un delincuente logra ser alcalde. Y la reforma no contempla ningún mecanismo eficaz que permita detectar a quienes participen electoralmente con apoyo de la delincuencia organizada, que reciban recursos o respaldo de cualquier naturaleza”, sostuvo.

El senador panista aseguró que la iniciativa no establece sanciones ejemplares contra candidatos o partidos que incurran en este tipo de prácticas. En contraste, explicó que el PAN propone que cualquier fuerza política que sea acreditada, con criterios objetivos, de recibir apoyo o recursos del crimen organizado pierda la elección e incluso el registro como partido político.

Además, criticó que la reforma no resuelva el problema de la sobrerrepresentación en la Cámara de Diputados ni elimine las diputaciones plurinominales, pese a que —recordó— desde el oficialismo se había planteado públicamente esa posibilidad. “La Cámara conserva el mismo número de plurinominales y el mecanismo que permite la sobrerrepresentación tampoco se corrige”, afirmó.

Cuestionado sobre si se trata de una reforma hecha a modo del partido gobernante, Vázquez Robles respondió que ese es otro de los puntos preocupantes. Señaló que, históricamente, las reformas electorales en México surgieron desde la oposición con el objetivo de emparejar el terreno de competencia.

“Una reforma electoral debe emparejar el terreno para que la competencia sea más justa. Hoy la plantea el partido en el gobierno y se construye desde el poder”, indicó en referencia a Morena.

El legislador acusó que la iniciativa fue elaborada sin diálogo amplio y sin reflejar la pluralidad política del país. “Se construye en Palacio Nacional, entre quienes son afines al régimen. No es un diálogo nacional”, señaló.

También sostuvo que el partido gobernante utiliza los programas sociales y la exposición mediática desde la Presidencia para fortalecer su posición política, lo que —a su juicio— genera condiciones de inequidad en la contienda electoral.

En cuanto al proceso de construcción de la propuesta, el senador afirmó que no hubo consenso previo ni consulta con especialistas, ciudadanos sin partido o fuerzas políticas de oposición.

“En lo absoluto. No fueron capaces de convocar a especialistas en la materia, a ciudadanos, ni a los partidos que forman parte de la competencia electoral”, declaró.

Consideró que una reforma de esta magnitud debería contar con legitimidad social y política, al tratarse de reglas que impactan directamente en la representación ciudadana.

Para ejemplificar su postura, comparó la situación con una competencia deportiva: “Es como una liga de fútbol donde uno de los equipos pone al árbitro, es dueño de la cancha y además establece las reglas. Los demás tienen que competir con las condiciones que impone quien está en el poder”.

Sobre las medidas que podría adoptar la oposición para frenar o modificar la reforma, Vázquez Robles indicó que primero es necesario informar ampliamente a la ciudadanía sobre el contenido y alcances de la propuesta.

“Una sociedad informada es la que puede defenderse a sí misma”, señaló.

Agregó que el avance de la iniciativa aún está en análisis, ya que partidos aliados del oficialismo como el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) han manifestado reservas. De no contar con los votos necesarios para una reforma constitucional, Morena no podría aprobarla por sí solo.

En caso de que prospere, el senador adelantó que se valorarían mecanismos legales y recursos ante instancias nacionales e incluso organismos internacionales con los que México mantiene convenios, si se considera que la reforma representa un retroceso democrático.

“Al final de cuentas, sería la pieza que cierre todo lo que ha ocurrido en los últimos meses y que, a nuestro juicio, significa un retroceso para la democracia en México”, concluyó.